Tercer narcoasalto a una plantación de marihuana en pocas semanas en Catalunya. Según ha podido saber ElCaso.com, este martes, un vecino de la urbanización Martivell, en las afueras de Gelida (Barcelona), avisó a las autoridades porque en una de las viviendas de al lado habían estampado un coche contra la puerta del garaje, aparentemente, para entrar a robar. Los Mossos d'Esquadra —con efectivos de ARRO— y la Policía Local se desplegaron en la zona, pero ya no había nadie. Lo que sí encontraron fue una plantación indoor de marihuana, unas 600 plantas, en el interior de la casa que, según averiguaron, había sido ocupada.
El aviso del empotramiento llegó alrededor de las dos de la madrugada. Tanto los delincuentes como el coche que habían usado para abrirse paso hasta la droga habían desaparecido, pero era evidente que se había producido un narcoasalto. Según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, el interior de la casa había sido transformado para habilitarla exclusivamente al cultivo de marihuana, con la instalación eléctrica manipulada para poder pinchar la luz, con focos, ventiladores y extractores de aire para garantizar un espacio idóneo para el cultivo de las plantas.
Investigan el narcoasalto y buscan a los responsables de la plantación
Los agentes, tanto de los Mossos como de la Policía Local de Gelida, llevaron a cabo una búsqueda por la zona para intentar localizar a los supuestos delincuentes que habían realizado el empotramiento, con resultado negativo. Las diligencias las ha asumido la Unitat d'Investigació (UI) de la Región Policial Metropolitana Sud de los Mossos d'Esquadra, que trabaja tanto para identificar a los responsables de esta plantación indoor, como para esclarecer el narcoasalto y localizar a sus autores.
La urbanización Martivell se encuentra apartada del municipio y, según ha podido saber ElCaso.com, suelen moverse por allí clanes de etnia gitana o bandas latinas que aprovechan que las casas están relativamente recluidas para esconder las plantaciones con menos riesgo de ser descubiertos.
Hace pocas semanas, a finales de mayo, la Policía Local de Malgrat de Mar, en Barcelona, frustró uno de estos narcoasaltos en una nave industrial del polígono de Can Patalina y detuvo a dos personas de origen marroquí, según avanzó ElCaso.com. Pocos días más tarde, los Mossos d'Esquadra descubrieron, después de interceptar un vehículo sospechoso en Celrà, en Girona, que los ocupantes del coche, de origen magrebí, estaban implicados en un narcoasalto en Tordera, donde localizaron una plantación indoor de marihuana en una vivienda. Todo ello pone de manifiesto que Catalunya se ha consolidado como el jardín de la marihuana de Europa, con todo tipo de mafias internacionales y también locales que se aprovechan de la localización estratégica, con puntos de entrada por mar y salida fácil hacia otros países de Europa, para consolidar y expandir sus negocios ilegales.
