Gran susto el que se han llevado los propietarios de un piso de la calle de Daniel de Lleida después de que este martes, 11 de agosto, un ladrón escalara hasta el balcón de su domicilio para entrar a robar. El delincuente, por suerte, no se llevó nada, porque su estancia como no invitado dentro del domicilio duró poco y se marchó por el mismo lugar por donde había entrado: bajando por la fachada del edificio. Horas más tarde, los Mossos d'Esquadra lo detenían, acusado de ser el supuesto autor de un delito de robo con fuerza. 

Un testigo es la pista clave 

Los hechos tuvieron lugar sobre las seis de la madrugada, cuando el ladrón comenzó a escalar hasta el balcón de la vivienda, situado en el primer piso. El individuo forzó la ventana y entró dentro, no por mucho tiempo, ya que los propietarios lo pillaron y el hombre se marchó, otra vez por el balcón, y con las manos vacías. 

Fue un testigo quien se topó con el delincuente y pudo facilitar a los Mossos d'Esquadra una descripción perfecta del hombre. Con esta información, a las once de la mañana del mismo martes, la policía catalana localizó al ladrón en la calle de Boters, a 900 metros de distancia de la calle Daniel, donde intentó robar —es decir, poco más de diez minutos caminando. 

Los agentes detuvieron al individuo, de 27 años y con antecedentes, y, en el registro de sus pertenencias, encontraron la pieza metálica que usó para forzar la ventana del piso. Los Mossos d'Esquadra, finalmente, hicieron un reconocimiento fotográfico con la víctima, que confirmó que el hombre arrestado era el ladrón que entró para robar en su casa. La policía catalana, sin embargo, no ha comunicado la nacionalidad del delincuente, que fue trasladado a la comisaría y que este miércoles, 12 de agosto, pasó a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia del Juzgado de Lleida.

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