La Guardia Civil ha detenido a dos personas e investiga a tres más por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, uno de estafa y uno de pertenencia a un grupo criminal para aprovecharse de migrantes y empadronarlos ilegalmente en casas inacabadas en la comarca de Huesca de Cinca Medio. Llegaron a poner más de medio centenar de personas en el mismo domicilio, un espacio que no tenía ni techo.
El pasado mes de febrero, la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca descubrió un aumento exageradamente grande de empadronamientos de extranjeros inmigrantes, la gran mayoría en situación irregular. Lo más extraño es que todos ellos constaban como empadronados en las mismas dos casas de una localidad de la comarca del Cinca Medio. Los agentes investigaron los hechos y descubrieron que la situación era todavía peor de lo que pensaban: uno de los domicilios ni siquiera cumplía los requisitos mínimos para poder vivir en él. El edificio, si se le puede llamar así, no tenía ni techo, y la puerta y las ventanas habían sido tapiadas, haciéndolas desaparecer. Tampoco tenía suministros básicos, como agua o electricidad. A pesar de estas condiciones tan horribles, los registros afirmaban que en aquella "casa" había empadronadas hasta 57 personas, todas ellas migrantes.
Cazados en Lleida
Los agentes también se dieron cuenta de que los migrantes iban al pueblo, se empadronaban, y ya no se les volvía a ver más. Los investigadores continuaron con sus gestiones para sacar el agua clara, y pudieron identificar al grupo criminal que se encargaba de estos empadronamientos. Según explica la Guardia Civil, los roles estaban perfectamente divididos y organizados. Unos se encargaban de transportar a los inmigrantes para empadronarlos en esta localidad de la comarca del Cinca Medio, a cambio de entre 150 y 400 euros. Después, daban el dinero al líder de la banda, y este se encargaba de hacer los trámites para empadronar a los migrantes. En total, el grupo engañó a 105 personas en situación irregular. Finalmente, el pasado 2 de junio, los agentes pudieron detener a dos personas e investigaron a tres más. Los cinco son hombres, de entre 29 y 73 años, vecinos de la comarca del Cinca Medio y de Lleida.
