En un mundo como el actual en el que la banca en línea está a la orden del día, acceder a los teléfonos móviles y a las aplicaciones es el objetivo de los estafadores para conseguir apoderarse del dinero de sus víctimas. Son muchos los mecanismos que pueden utilizar, pero uno de los más usados es el de suplantar entidades bancarias. En este sentido, en los últimos días se ha detectado de nuevo un incremento de este tipo de fraudes, tal como han alertado desde la Agència de Ciberseguretat de Catalunya. Normalmente, se realizan a través de un SMS, aunque, para darle más credibilidad, también se pueden sumar las llamadas telefónicas.
Suplantan el banco para robar el dinero a las víctimas
La estafa comienza con un mensaje de texto de la supuesta entidad bancaria en el que avisan de que hay una transferencia, un pago o un movimiento sospechoso en la cuenta corriente. El objetivo es captar la atención de la víctima, que no ha hecho ninguna operación, y hacerle entrar el miedo en el cuerpo para que piense que puede perder su dinero y así actúe con rapidez y sin pensárselo mucho. Bajo el mensaje de alerta ponen un enlace para cancelar o confirmar la operación. En caso de entrar, redirige a una página que, a pesar de tener la misma apariencia que la oficial, es falsa.
Los estafadores piden ingresar datos personales, credenciales de acceso o códigos de verificación, pero todo esto no sirve para cancelar ninguna operación, sino para que los delincuentes puedan acceder a las cuentas bancarias y hacer transferencias o retirar dinero. En la mayoría de ocasiones, la víctima no se da cuenta de la estafa hasta al cabo de unas horas o de unos días, cuando entra en la aplicación del banco y descubre que su dinero ha desaparecido. Por eso, se recomienda mantener la calma antes de hacer nada, no entrar en ningún enlace que pueda aparecer en un SMS sospechoso y contactar por la vía oficial con la entidad bancaria para confirmar si ese movimiento extraño que menciona el mensaje es real o no.