Noche movida para la Guàrdia Urbana en el centro de Lleida. Alrededor de las nueve de la noche, poco después de que detuvieran a un hombre que les había intentado matar en la calle Galera, fueron requeridos para un nuevo servicio, esta vez en el Hotel Real, en la avenida de Blondel, porque había un problema con uno de sus clientes. El hombre tenía reservada aquella noche en el establecimiento porque tenía que hacer unas gestiones en la capital del Segrià, pero, viendo que había terminado el trabajo antes de lo previsto, decidió marcharse del hotel sin llegar a pasar la noche allí.
Se niegan a devolverle la fianza por fumar en la habitación
Así lo comunicó el hombre a la encargada de la recepción y no pusieron ningún inconveniente, pero antes de dejarlo marchar inspeccionaron la habitación. Allí no había ningún mueble roto ni ningún desperfecto, pero descubrieron que hacía mucho olor a tabaco, hasta el punto de que estaba impregnado en las cortinas y la habitación no se podía volver a usar hasta que se hiciera una limpieza en profundidad. Al descubrir que el individuo había estado fumando en el lavabo de la habitación, tal como marcan los protocolos establecidos por el hotel, precisamente para casos así, se negaron a devolverle los 50 euros de la fianza que le habían hecho pagar por adelantado.
Al ver que no le devolverían el dinero, tal como detalla el diario Segre, el hombre se mostró muy alterado y empezó a gritar a los trabajadores del establecimiento, así que alertaron de la situación a la Guardia Urbana. Una patrulla se desplazó hasta el lugar, pero el hombre les empezó a increpar e intentó agredirles. Finalmente, lo consiguieron reducir y lo detuvieron como presunto autor de un delito de atentado contra los agentes de la autoridad y otro de violación de domicilio jurídico. El hombre, de quien no se ha facilitado edad ni nacionalidad, pasó de dormir en una habitación de hotel a hacerlo en los calabozos de una comisaría de los Mossos a la espera de ser entregado al juez.
Intenta matar a los agentes de la Guàrdia Urbana después de provocar altercados
Poco antes del incidente en el hotel, y a poco más de 400 metros de distancia, la Guàrdia Urbana ya había detenido a otro hombre que les había intentado atacar. Los hechos, como ha avanzado ElCaso.com, tuvieron lugar sobre las ocho de la tarde cuando un hombre tenía un comportamiento incívico en la calle de la Galera. A la llegada de los policías, les atacó, les intentó matar y también provocó destrozos en un coche policial. Finalmente, pudieron reducir al hombre, que tenía dos órdenes de detención vigentes, y lo detuvieron.
