Un agente de los Mossos d’Esquadra fuera de servicio redujo este pasado miércoles, 1 de julio, a un hombre que intentaba huir de un supermercado Consum de Terrassa después de haber sustraído varios productos y de haber agredido a dos de las trabajadoras del establecimiento. Los hechos ocurrieron hacia las diez de la mañana en el supermercado situado en la avenida de Béjar, en el número 184, cuando el policía, que se encontraba haciendo cola en la caja para pagar su compra, oyó gritos de los trabajadores del local.
Al girarse, el agente vio a un hombre vestido de negro que corría hacia la salida con varios objetos sustraídos y con una mochila negra. En el momento que el sospechoso cruzó la línea de cajas, el agente fuera de servicio se abalanzó sobre él, lo lanzó al suelo y lo inmovilizó. El agente se identificó como policía y le ordenó que se quedara quieto hasta la llegada de una patrulla. El hombre, según ha podido saber ElCaso.com, se mostró muy violento y con una clara intención de huir, motivo por el cual el agente tuvo que mantenerlo retenido en el suelo durante un rato, aplicando una técnica de reducción y control físico con las manos, hasta neutralizar sus intentos de escaparse. El agente interviniente no sufrió lesiones.
Dos trabajadoras atacadas
A raíz del incidente, dos trabajadoras explicaron que el ladrón las había agredido durante el intento de huida. Una de ellas aseguró que el hombre la había golpeado cuando intentaba llevarse los objetos sustraídos dentro de la mochila, mientras que otra explicó que había resultado golpeada en la mano cuando intentaba retenerlo con un carro de la compra.
El responsable del supermercado manifestó la voluntad de denunciar los hechos y puso a disposición de los Mossos la relación de los objetos que el hombre había intentado sustraer, así como las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento. El agente fuera de servicio contactó con su jefe de turno para pedir el envío de una dotación policial e indicó a los responsables del local que llamaran también al 112 para que el incidente quedara registrado. Poco después una patrulla de los Mossos llegó al supermercado y pudo arrestar formalmente al hombre, que quedó detenido por un delito de robo con violencia e intimidación y fue trasladado a la comisaría. El hombre, de quien los Mossos no han querido facilitar la nacionalidad, quedó en libertad al día siguiente.