Cuando pensamos en pisos turísticos, pensamos en vacaciones. Pensamos en el impacto que tienen sobre el mercado de la vivienda. No relacionamos este concepto con el tráfico de drogas ni —a priori— con nada ilegal. Pues, en el centro de Barcelona, en el distrito de Ciutat Vella, los Mossos d'Esquadra pillaron a finales de abril a dos personas que habían alquilado de manera temporal un apartamento en la calle de Sant Pere Mitjà, pero no para pasar unos días de desconexión, sino para reconvertirlo en un punto de venta provisional de hachís y marihuana

La policía catalana hizo una entrada y registro en este piso el pasado jueves, 30 de abril, después de tener conocimiento de que en el interior podían estar dedicándose al narcotráfico. En efecto: se intervinieron 100 kilos de hachís y 20 de marihuana, además de una cantidad importante de golosinas de THC —el componente psicoactivo de esta planta—, varios vapeadores y 6.900 euros en efectivo, además de un arma de fuego corta. Los Mossos detuvieron a los dos hombres, cuyas nacionalidades no han sido comunicadas, acusados de un delito contra la salud pública

drogas piso turístico Ciutat Vella
Se intervinieron más de 100 kilos de hachís y marihuana en este piso turístico / Cedida. 

Los agentes de la Unidad de Investigación Regional de Salud Pública (UIRSP) continúan trabajando en este caso, según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, ya que no descartan que haya más personas involucradas y otros puntos de venta de drogas en otros pisos turísticos de la capital catalana. 

Pisos turísticos como punto de venta de droga ambulante 

En el alquiler vacacional, los narcotraficantes han encontrado un vacío para poder dedicarse a la venta de drogas de manera más disimulada. A pesar de tener el hándicap de tener que desplazarse cada cierto tiempo de un apartamento a otro, esto les permite mantener un perfil más bajo que en un narcopiso al uso: no llaman tanto la atención de los vecinos, minimizando el riesgo de ser denunciados y, en caso de que las autoridades sospechen de ellos, las constantes mudanzas dificultan su localización. 

Durante los últimos meses se ha detectado este modus operandi por parte de los narcotraficantes de Barcelona. El pasado 16 de abril, se desmantelaron dos pisos turísticos en los distritos de Sarrià-Sant Gervasi y Sants-Montjuïc, donde los detenidos, dos hombres, se dedicaban a la venta de estupefacientes, destinados principalmente al Chemsex. Y, en febrero, después de varios meses de investigaciones, también se pudo desmantelar un grupo que usaba pisos turísticos del Eixample para distribuir drogas de diseño

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