A muchos ladrones que suelen actuar por Barcelona y su área metropolitana se les iluminan los ojos cuando la capital catalana acoge ferias y congresos. La celebración de estos eventos, muchos de ellos de referencia mundial, traen hasta Catalunya a miles de personas, tanto participantes como personas que asisten de público, que al mismo tiempo se convierten en potenciales víctimas. Por este motivo, los Mossos y las diferentes policiales locales de la zona, que ya se las saben todas, incrementan la vigilancia durante aquellos días para prevenir posibles asaltos y robos o, en caso de que se lleguen a cometer, poder pillar a los ladrones tan pronto como puedan.

Cazado tras robar la mochila a un congresista de la Feria ISE

La celebración esta semana de la Fira ISE en Barcelona, entre el 3 y el 6 de febrero, es uno de esos momentos que los ladrones están esperando. Se trata de un congreso de referencia en cuanto a la tecnología y la innovación audiovisual, lo que hace que atraiga gente de todo el mundo que va cargada con material electrónico de gran valor económico. Sin ir más lejos, este martes, en el primer día del evento, los Mossos ya detuvieron a dos ladrones que querían hacer de las suyas. Agentes del Grupo de Delincuencia Urbana estaban haciendo patrullaje de paisano por el exterior del recinto ferial cuando vieron cómo los dos individuos actuaban de forma sospechosa siguiendo a los congresistas para ver si pueden asaltar alguno

Los agentes comenzaron a seguirlos de forma disimulada hasta que en un momento dado, aprovechando que un congresista tenía su mochila sin vigilar, los dos ladrones se la cogieron sin que se diera cuenta e intentaron irse rápidamente. No obstante, los policías intervinieron inmediatamente y evitaron que los dos delincuentes pudieran huir. Ambos hombres, de quienes no se ha facilitado edad ni nacionalidad, y que cuentan con varios antecedentes policiales, quedaron detenidos acusados de un delito de hurto, ya que le consiguieron robar el bolso sin hacer uso de la violencia. En cuanto a la mochila, donde había un ordenador portátil y material de grabación, todo valorado económicamente en unos 2.400 euros, fue devuelta al congresista.