Los Mossos d'Esquadra investigan la brutal agresión a una niña de 14 años por parte de dos compañeras de la misma edad en la plaza de la Llotja de Lleida que tuvo lugar el pasado mes de abril. Mientras las agresoras golpeaban a la víctima, otras lo grababan todo en vídeo, en unas imágenes que esta semana han empezado a circular a través de las redes sociales. "¡Dale una patada! ¡Dale! ¡Dale patadas!", se oye en la grabación cómo una chica anima a las agresoras para que continuaran atacando a la menor con mucha agresividad.
Al tener conocimiento de los hechos, los Mossos han abierto una investigación para esclarecer los hechos y encontrar a las responsables de esta nueva agresión difundida a través de internet. La madre ya ha presentado la denuncia en comisaría y se ha podido identificar tanto a las dos agresoras como a la persona que lo está grabando. Ahora, el caso ha pasado a manos de la Fiscalía, aunque de las tres acusadas solo una puede ser imputable, ya que las otras dos tienen menos de 14 años.
Varios jóvenes apaleados en Catalunya las últimas semanas mientras lo grababan
El caso de una niña de 14 años en Lleida mientras las agresoras lo grababan en vídeo no es un hecho aislado. De hecho, se trata de una práctica al alza y que ya recibe el nombre de happy slapping. En Catalunya, sin ir más lejos, en las últimas semanas se han vivido casos parecidos como el de Izan, un chico con discapacidad de l'Arboç a quien engañaron para hacerlo bajar al parque, darle una paliza y robarle 40 euros. En Sant Joan de Vilatorrada, a principios de abril, un menor de edad dejó a otro prácticamente inconsciente a patadas mientras el resto del grupo lo miraba y lo grababa. Las consecuencias que todo esto puede generar a la víctima van desde un estado de hipervigilancia hasta el estrés postraumático, pasando por la ansiedad y la depresión, con alteraciones graves en su relación con otras personas.