Lo que era una fiesta se convirtió en una tragedia. Tal como avanzó ElCaso.com, la boda gitana que se estaba celebrando en el hotel Hyatt Regency Barcelona Tower, en el barrio de Bellvitge, en L'Hospitalet de Llobregat, acabó de la peor manera posible. Un niño de cinco años, Antoñito, cayó de una altura de unos 15 metros y quedó herido crítico, teniendo que ser trasladado de urgencia al hospital Sant Joan de Déu, donde continúa muy grave y con pronóstico reservado, según ha confirmado la familia del menor. El incidente generó momentos de tensión que provocaron disturbios y destrozos, como avanzó este medio y han confirmado fuentes de la familia, aunque han asegurado que en ningún caso se enfrentaron a los Mossos que se presentaron en el hotel, alertados por el incidente.
Por ahora, la investigación se centra en saber cómo puede ser que el menor, Antoñito, cayera por este agujero después de abrirse una tapa de uno de los circuitos de ventilación de una sala anexa a donde se estaba celebrando esta boda gitana de una familia muy conocida de la zona de El Prat de Llobregat. Los Mossos d'Esquadra, con agentes de la Unidad de Investigación de L'Hospitalet, han inspeccionado la zona y esperan poder aclarar los hechos. Aunque, por ahora, todo parece indicar que se trata de un accidente. Lo que se ha descartado, eso sí, es que se trate de un hecho criminal y que nadie lanzara al menor de manera voluntaria. Los avances de la investigación, sin embargo, deberán servir para aclarar los hechos y también para determinar si, tal como cree la familia, se produjo algún tipo de negligencia por parte del hotel.
La familia se encomienda a Dios
Ahora mismo el punto de tensión es en el hospital Sant Joan de Déu, donde continúa ingresado el menor. Cuando Antoñito fue trasladado allí se desplazaron casi 300 personas, que se quedaron en el exterior, y algunos de ellos intentaron acceder. Los Mossos, sabiendo el funcionamiento de este tipo de familias de etnia gitana y con los antecedentes de otros incidentes similares, desplegaron agentes en el hospital. Los médicos continúan trabajando para revertir las heridas del menor, bajo presión de la familia. El pronóstico sigue siendo muy grave, pero sus familiares esperan que pueda evolucionar a mejor, incluso encomendándose a Dios.
Los Mossos, antes, durante la madrugada del sábado, se tuvieron que desplegar, con refuerzo de otras comisarías de la zona, en el hospital. En un primer momento se vivieron momentos de tensión, tal como ha reconocido la familia, hasta que pudieron saber qué había pasado y que los sanitarios del SEM pudieron estabilizar y llevarse al menor hacia el hospital. Se está esperando si el hotel presenta denuncia por los daños.
