Una pelea entre dos grupos de jóvenes a la salida de la discoteca Sabana, en Reus, acabó con dos detenidos y tres agentes de los Mossos d'Esquadra heridos la madrugada del día 1 de enero, después de la verbena de Nochevieja. Son parte de los más de cien detenidos que se hicieron durante la noche en todo el país, entre agentes de los Mossos y de las policías locales. Los dos detenidos de Reus se practicaron alrededor de las seis de la madrugada, en el exterior de esta discoteca de la capital del Baix Camp, según ha podido saber ElCaso.com.

Agentes de paisano adscritos al Grup de Delinqüència Urbana de Reus, los conocidos como Fura, estaban realizando tareas de seguridad ciudadana cuando recibieron el aviso del servicio de sala por una pelea entre dos grupos de chicos en el exterior del local de ocio nocturno. Al llegar al lugar, localizaron a tres jóvenes en la vía pública, junto a la salida de la discoteca, los tres en estado etílico y con una actitud exaltada y desafiante. Los agentes se identificaron como policías y les ordenaron que abandonaran la zona para evitar que la situación fuera a más. Pocos minutos después, sin embargo, salieron del interior del local dos hombres más, también bajo los efectos del alcohol y con una actitud similar. A pesar de las indicaciones policiales para que se marcharan, cuando parecía que abandonaban el lugar, se volvieron a encarar con el otro grupo, llegando nuevamente a las manos.

A puñetazos con los Mossos

Durante el intercambio de golpes, los agentes observaron cómo uno de los implicados, un hombre de nacionalidad española nacido en 1997, de etnia gitana, mordió la oreja al otro implicado, un hombre nacido en 1995 en Senegal, aunque con nacionalidad española. Los policías intervinieron inmediatamente para separar a las dos partes. En el momento de la intervención, uno de los dos opuso una fuerte resistencia, desobedeciendo las órdenes de los agentes, y acabó agrediendo a uno de los agentes de los Mossos con un puñetazo en la cara, provocándole un corte en el labio. El otro implicado también atacó a los policías, golpeando a uno de los agentes en la cara durante el intento de reducción. También hirió a uno de los policías en el dedo, evitando inicialmente ser detenido. Durante la intervención, también dañaron dos de los móviles de los policías.

Finalmente, los agentes consiguieron reducir y separar a todos los implicados. Los dos hombres fueron detenidos por atentado contra agentes de la autoridad, resistencia, desobediencia y también por daños y lesiones. Los detenidos fueron trasladados a un centro médico, donde se confirmó que uno de los dos hombres, el nacido en Senegal, había perdido un trozo de oreja a raíz de la mordedura por parte del otro implicado. Aun así, ninguna de las dos partes —ambos con antecedentes— ha querido denunciar los hechos. Tendrán que responder, eso sí, de las lesiones sufridas por los tres agentes de paisano que intervinieron para detener la pelea y que se llevaron la peor parte.

Este viernes, 2 de enero, han sido entregados al juzgado de guardia de Reus, que ahora deberá seguir con el caso, al juzgado de instrucción número 4 de la capital del Baix Camp, donde deberán responder de las lesiones a los policías, representados por la defensa jurídica del sindicato USPAC y el letrado José Antonio Bitos.