Salir de fiesta, pasarlo bien con los amigos y desconectar de la rutina es muchas veces el plan perfecto. Más aún en noches especiales, como Nochevieja, San Juan o la Castanyada. El problema llega cuando a la fiesta se suma también la euforia o la falta de autocontrol, y en vez de acabar la noche durmiendo en tu cama, tapado con la manta y con el pijama, la acabas pasando en la comisaría. Así, entre rejas y esposado, es como acabó un hombre la noche de la Castanyada, después de traspasar los límites y acabar pegando un puñetazo a un agente de la Policía Local de Valls.
Provoca altercados de madrugada
La Policía Local recibió, la madrugada del domingo, 1 de noviembre, el aviso que informaba que el hombre estaba gritando y cantando en medio de la calle, junto a un local de ocio nocturno de la capital del Alt Camp. Los agentes se desplazaron hasta el lugar, en la carretera de Montblanc, y hablaron con el individuo para explicarle que molestaba a los demás vecinos. El hombre, en un primer momento, parecía que recapacitaba ante la llamada de atención y empezó a marcharse del lugar de los hechos por su propio pie, según ha avanzado el diario El Vallenc y ha podido confirmar ElCaso.com.
El individuo, sin embargo, se detuvo en seco y, en vez de continuar su camino, se giró y empezó a insultar a los agentes de la Policía Local. Su actitud se volvió cada vez más violenta hasta que acabó dando un puñetazo a un policía. Ante los hechos, los agentes detuvieron al individuo, de 29 años y de origen extranjero, de quien no se han comunicado los antecedentes, como supuesto autor de un delito de atentado contra la autoridad. El hombre fue trasladado a la comisaría hasta que pasó a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia.