Hoy en día, la gran mayoría de la gente compra por internet. Sea de forma constante o solo de vez en cuando, es extraño encontrar a alguien que no haya comprado ropa de segunda mano en Vinted, algún objeto que necesitara por Wallapop, que haya aprovechado las ofertas de Amazon o simplemente que no quisiera salir de casa y haya pedido un pedido a domicilio a través de una aplicación o web. Las compras en línea conllevan una gran comodidad y te ahorran problemas como buscar dónde aparcar, hacer colas o ver que no tienen lo que querías en la tienda. Como suele pasar, sin embargo, cuando miles de personas utilizan algún servicio, los ciberdelincuentes no tardan en encontrar alguna manera de engañar a los usuarios y conseguir quitarles el dinero, y ahora, según avisa la policía, vuelven a crecer las estafas en plataformas de compra en línea.

Los ladrones tienen varios trucos para conseguir quedarse con los objetos que venden sus víctimas sin tener que pagar. Uno de ellos, de los más comunes, es el de la falsa transferencia. Los ciberdelincuentes negocian un precio con el vendedor y, cuando lo han pactado, le envían una captura del comprobante de pago, asegurando que han hecho una transferencia. El vendedor no ha recibido ninguna señal del banco, pero viendo el comprobante del otro, se fía y envía su producto sin saber que en realidad se trata de una notificación fraudulenta, que ha sido editada y en realidad no se ha enviado nada.

Compran sin tener dinero

Otra de las técnicas que utilizan es pagar con un cheque. De esta manera, el vendedor recibe, esta vez sí, un comprobante del pago y entrega el producto, pero cuando retira el dinero del cheque descubre que la cuenta a la que está vinculado está vacía y no puede cobrar el importe. Algunas veces los ladrones son más creativos y consiguen engañar a los otros usuarios no comprando, sino vendiendo. Los ladrones compran ropa de mala calidad muy barata y luego la venden a precios más caros sin que sus compradores sepan de dónde sale.