Los ciberdelincuentes buscan el momento perfecto para engañar a las víctimas y llevarse parte de sus ahorros. Acostumbran a ser personas que no tienen ningún tipo de vergüenza a la hora de actuar y engañar a los demás ciudadanos y no les importa si, en el momento de perpetrar el delito, pueden llegar a causar daño psicológico o incluso arruinar las vacaciones de una familia entera. Gracias a la inteligencia artificial, los ciberladrones son capaces de crear campañas de phishing que parecen de lo más reales, lo que hace que la víctima no vea que ha sido una trampa hasta que ya no es demasiado tarde.
Una de las más habituales durante los meses de verano es aquella en la que el ladrón se pone en contacto con la víctima informando de un supuesto problema con la reserva del alojamiento de sus vacaciones. Los delincuentes, para perpetrar el engaño, han cometido más de un delito; el primero, realizar un ataque a las bases de datos de los hoteles, o incluso de las plataformas de reserva de alojamientos, como Booking o Airbnb, para tener toda la información posible: la fecha, el nombre del cliente, el número de teléfono o incluso los datos bancarios.
Si meten prisa, es una trampa
Con esta información, los ladrones se ponen en contacto con el cliente informando de un supuesto problema en el pago de la habitación y le amenazan con que, si no lo soluciona de manera inmediata, perderá la reserva. Muchas veces, el perfil del chat viene acompañado de una fotografía que simula ser la de un recepcionista de hotel y el mensaje incluye los datos que han cogido previamente después de realizar el ataque informático.
Los expertos en ciberseguridad recomiendan estar alerta ante estos mensajes, especialmente si hemos hecho una reserva y todavía no se ha efectuado el pago. Es muy importante usar el sentido común y desconfiar de aquellos mensajes que piden solucionar un problema con dinero y de manera rápida. En caso de tener dudas, antes de realizar cualquier gestión, lo más adecuado es ponerse en contacto con el hotel para verificar si, efectivamente, hay o no algún problema.