Los ciberdelincuentes saben jugar perfectamente con los sentimientos de sus víctimas para engañarlas en el momento de máxima vulnerabilidad y llevarse todo su dinero. Los expertos en ciberseguridad hace tiempo que alertan que en Catalunya se ha detectado un método de estafa llamado shock call, es decir, llamadas que dejan a la víctima en un choque emocional tan potente que no es capaz de reaccionar ni de pensar y hace todo aquello que el ladrón le pide.
Esta llamada afecta especialmente a los colectivos más vulnerables, como por ejemplo la gente mayor. Los estafadores llaman haciéndose pasar por la policía e informan que un familiar ha provocado un accidente y que, para evitar ir a la cárcel, tiene que pagar una fianza. Los delincuentes, gracias a las redes sociales o a hacer ataques informáticos a otras empresas, han conseguido previamente toda la información necesaria para engañar a las víctimas. Es por eso que no fallan cuando aciertan información que pocas personas saben, como el nombre y los apellidos, el DNI, la dirección e incluso la identidad de los familiares que, supuestamente, se encuentran graves.
Colgar y volver a llamar
Ante la alerta y toda la información que el ciberladrón sabe de la víctima, esta —que solo puede pensar que su ser querido ha sufrido un accidente— accede a hacer todo aquello que su interlocutor dice. La mayor parte de las veces acostumbra a pedir una transferencia bancaria por un importe muy elevado para evitar que el familiar, que supuestamente es el responsable del siniestro, vaya a la cárcel.
Los expertos en ciberseguridad recomiendan usar el sentido común y no perder la calma. En caso de recibir una llamada de estas características, lo más importante es no hacer caso a lo que nos dice el interlocutor, colgar el teléfono y volver a llamar a nuestro familiar para verificar si ha sufrido o no el accidente de tráfico.
