Desde ElCaso.com, informamos diariamente sobre las ciberestafas que aparecen para mantener a los lectores preparados y seguros ante uno de los delitos más comunes hoy en día en nuestro país. Un repaso por este tipo de noticias permite ver que muchas de ellas se hacen a través de correo electrónico, un medio que, hasta no hace tanto, era el más habitual para intentar engañar a las víctimas, pero ahora se ha visto superado. Según los nuevos datos, los estafadores se han modernizado y la mayoría de los engaños se hacen a través de redes sociales como Instagram, X —antes Twitter—, o Facebook entre otros.

Esta novedad la revela la Asociación de Consumidores y Usuarios en Red (Consumur), que ha hecho un estudio aprovechando el Día Mundial de los Derechos del Consumidor. Este análisis revela que hasta un 34% de las estafas en línea, es decir, más de una tercera parte, tienen lugar en las redes sociales. Intentar engañar a través de las redes tiene beneficios y complicaciones. Por un lado, es más posible que los objetivos no se fijen en ello, ya que un correo electrónico o una llamada telefónica van dirigidos directamente a la persona que las recibe, y esto hace que le preste más atención, mientras que una publicación en Instagram puede pasar desapercibida. Por otro lado, también hay un gran peligro: el alcance. Si se quiere estafar a través de llamadas, se deben hacer individualmente y seleccionar cada víctima. Aunque hay métodos que consiguen hacerlo de forma relativamente sencilla, se necesitan un montón de teléfonos y bastantes recursos. En cambio, una estafa a través de las redes permite llegar a miles de personas muy fácilmente, haciendo una sola publicación. Además, las propias víctimas pueden difundirlo y multiplicar los afectados.

Los jóvenes, los más afectados

Este nuevo medio afecta sobre todo a gente joven, uno de los grupos más presentes en las redes. Algunos de ellos creen que son capaces de detectar los engaños, pero la mayoría saben que los ciberdelincuentes pueden ser realmente espabilados y que en cualquier momento podrían caer de cuatro patas en un nuevo fraude. Cualquier oferta, amenaza, comunicado o producto que nos llegue a nuestros dispositivos, sea a través del canal que sea, podría tratarse de un engaño; por lo tanto, siempre debemos andar con pies de plomo y pensárnoslo bien antes de dar cualquier tipo de información importante.

¿Ha pasado algo que aún no sale en EL CASO?
Avísanos desde aquí