La Guardia Civil de Salamanca está investigando una sofisticada estafa que dejó a una pareja sin la reserva que habían pagado por el convite de su boda. Todo empezó hace meses, cuando los novios contactaron con un establecimiento para organizar su boda. Después de intercambiar varios correos electrónicos y de hablar por aplicaciones de mensajería, la empresa les confirmó la fecha y les envió un contrato con las indicaciones sobre cómo debían hacer el pago de la reserva. La pareja incluso había ido a ver las instalaciones donde se haría la celebración y no había nada que levantara sospechas de un posible fraude.

Lo que no sabía la pareja, sin embargo, es que habían empezado a hablar con la empresa, pero lo habían acabado haciendo con unos estafadores. Estos ciberdelincuentes habían conseguido interferir en las conversaciones y empezaron a suplantar a los organizadores de la boda para estafar a los novios. Empezaron a enviarles nuevos mensajes desde un correo electrónico prácticamente idéntico y sustituyeron la cuenta bancaria del establecimiento por la suya propia. Ante esta circunstancia, la pareja, pensando que estaba haciendo el pago de la reserva por el lugar que habían ido a ver, envió el dinero a manos de los estafadores. Además, también les facilitaron toda la documentación que hacía falta para firmar el contrato, como las copias de los DNI.

Habían estado engañando a la pareja y al establecimiento

Al cabo de unos días, cuando los responsables del establecimiento vieron que no les había llegado el dinero, volvieron a contactar con la pareja por otro canal y fue entonces cuando se descubrió la estafa. De hecho, ambas partes habían sido víctimas del fraude, ya que los estafadores también enviaban correos a la empresa haciéndose pasar por los novios para poder controlar todo el proceso de la reserva. Después de presentar las denuncias a la Guardia Civil, se abrió una investigación y se pudo identificar a la persona que había recibido el dinero, un hombre que ya ha quedado investigado.