Las estafas del amor son unas de las más extendidas y utilizadas por los ciberdelincuentes. Falsas promesas de un futuro juntos lleno de felicidad en el que todo es mentira y lo único que pretende la persona que está detrás es robarle todo el dinero. Normalmente, son ciberdelincuentes que intentan aprovecharse de mujeres mayores y vulnerables a quienes hacen creer que han encontrado a su príncipe azul, pero también hay casos en que la víctima es un hombre. Es el caso de Juan, a quien engatusaron con historias inventadas hasta que tan solo le dejaron 53 céntimos en la cuenta corriente del banco.
Le roban todo el dinero con la estafa del amor
Como ocurre actualmente en este tipo de estafas, Juan conoció a su supuesto amor a través de las redes sociales. Le hizo creer que era una militar estadounidense que estaba trabajando como enfermera en Israel y se fue ganando poco a poco su confianza hablando con él cada día. Cuando ya lo había conseguido enredar, le dijo que tenía 2,7 millones de dólares y que quería enviárselos en un paquete. Sin embargo, solo era el anzuelo para empezar a obtener su dinero. Primero le pidió 2.400 euros para poder arreglar un problema diplomático que impedía la entrega y él accedió pensando en la recompensa que tendría. "Estuve esperando y me dijo que no podían pasar el paquete por la aduana", ha explicado la víctima en el programa Y Ahora Sonsoles de Antena 3.
Después del primer pago, le pidió otro de 3.000 euros para cubrir un supuesto seguro especial, pero solo le pudo entregar 1.700 porque ya no tenía más en la cuenta. A pesar de que él tenía dudas de que pudiera tratarse de una estafa, la supuesta enamorada conseguía convencerlo con promesas de ir a vivir a España con él. Viendo que el paquete seguía sin llegar, abrió los ojos y vio que todo era un engaño. Aun así, siguió hablando con la estafadora para ver hasta dónde llegaba y esta le pidió 8.500 euros con la excusa de que necesitaba sobornar a un funcionario para desbloquear el dinero que tenían retenido en una embajada. Esta vez, sin embargo, ya no le pudieron sacar ni un euro más.
