Complicado rescate el fin de semana en el Baix Empordà (Girona). Este domingo, 30 de agosto, cuando pasaban veinte minutos de las siete de la mañana, el teléfono de emergencias 112 recibió una llamada que avisaba de un accidente en la cala Gamarús de Tamariu, en Palafrugell. Según la alerta, un chico de 18 años había caído desde una altura de ocho metros desde una zona de rocas y había quedado atrapado en la cala sin poder salir por sus propios medios. Hasta el lugar se activaron varias dotaciones de los Bombers de la Generalitat, ambulancias del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), el equipo conjunto de ambos cuerpos, así como una embarcación de la Policía Marítima de los Mossos d'Esquadra y patrullas de la Policía Local de Palafrugell.

El chico accidentado formaba parte de un grupo de adolescentes que se había desplazado hasta la mencionada cala para ver la salida del sol desde un acantilado. Desafortunadamente, la roca donde se habían colocado cedió bajo su peso y uno de ellos acabó precipitándose al vacío.

Extracción complicada
Los efectivos de rescate se desplazaron inmediatamente para rescatar al joven, que había caído en una zona hasta donde era muy difícil llegar. Según han informado los Bombers, tanto el acceso a la cala como la posterior extracción del chico accidentado fueron "especialmente complicados" y tuvieron que hacer la evacuación por mar con la embarcación de los Mossos. El herido fue trasladado a la playa de Llafranc, donde le esperaban los sanitarios del SEM que lo atendieron in situ.
