Las estafas digitales se han convertido en un habitual en nuestro día a día. Ya sea por teléfono, por correo electrónico, a través de SMS, o de anuncios en las redes sociales, los ciudadanos recibimos un engaño digital, como mínimo, una vez por semana. Estas estafas pueden llegar de diferentes maneras: desde una supuesta oferta de trabajo hasta un regalo para hacer una compra, pasando por aquellas que pueden crear todavía más alarma: las que dicen que hay una factura pendiente de pagar y que, en caso de no hacerlo, pueden perder algún servicio básico como la luz, el agua, el gas o tener que pagar una multa todavía mayor.
La finalidad de estos mensajes no es otra que conseguir que la víctima facilite sus datos más confidenciales, como el DNI o el número de la tarjeta de crédito, para así acceder a su cuenta corriente y llevarse sus ahorros. Los ciberladrones aprovechan la inteligencia artificial para conseguirlo: sea creando páginas web idénticas a las empresas que suplantan, para que la víctima no tenga ninguna sospecha o incluso, en el caso de las llamadas, clonando la voz de otras personas y manteniendo una conversación.
Pasos a seguir si somos víctimas
El nivel de perfección que han alcanzado los ciberdelincuentes a la hora de crear estas estafas ha hecho que muchas veces, aunque los ciudadanos estén alerta, acaben siendo víctimas por culpa de un pequeño descuido. En caso de haber caído en la trampa, los expertos en ciberseguridad recomiendan llamar inmediatamente al teléfono de atención al cliente del banco para pedir que nos bloqueen las tarjetas de crédito y la cuenta corriente y, de esta manera, evitar que los ladrones se lleven nuestro dinero. También es importante denunciar los hechos a los Mossos d'Esquadra y facilitar todos los datos que sea posible a los agentes, para que puedan iniciar una investigación que permita detener a los delincuentes.
