Con la aparición de aplicaciones para ligar y conocer personas a través de internet, como Badoo, Tinder o Bumble, entre otras, ha aumentado, lamentablemente, el número de personas que se aprovechan de la confianza de alguien que se quiere enamorar para llevarse sus ahorros. Los ciberdelincuentes, muchas veces, utilizan una identidad que no es la real, aprovechando fotografías de otras personas que han encontrado en las redes sociales, y creando una historia de amor en la que simulan tener los mismos gustos, valores y aficiones que las víctimas con el fin de engañarlas y llevarse su dinero.

Nunca muestran la identidad

Todo empieza con un inocente match. La víctima y el ciberdelincuente contactan a través de una plataforma para conocer personas y empiezan a tener una conversación. Al principio todo es agradable y parece que ambas personas hayan nacido para estar juntas. El estafador, a medida que va ganando la confianza de la víctima, empieza a construir un relato de victimismo donde explica que ha tenido una vida muy complicada e historias para no dormir, como por ejemplo que tiene una hija, pero que la madre murió o que tiene una empresa que no acaba de funcionar del todo bien, etc.

Una vez que la víctima está completamente enamorada de la persona que ha conocido a través de la pantalla, es cuando empieza la segunda fase: la de robar los ahorros. El ladrón lo puede hacer con cualquier excusa. La más habitual es la de pedir dinero para comprar un billete de avión para poder tener una cita —un vuelo que, por cierto, nunca llegará a su destino. Hay casos más extremos, como el caso de Angelo Buo, un estafador del amor que incluso llegó a quedar con las mujeres para hacerlo todo más real y después les pedía dinero, alegando que su negocio tenía pérdidas económicas.

Los ladrones juegan con el chantaje emocional y en caso de que la víctima se niegue a pagar el dinero, empiezan a maltratarla psicológicamente, bloqueándola durante unos días en las redes sociales, castigándola con los silencios, insultándola y haciéndolo de tal manera que, cuando se recupera el contacto, sea ella quien tiene que pedir disculpas.

Los expertos en ciberseguridad, por su parte, recomiendan ir siempre alerta a la hora de conocer a alguien por internet y, sobre todo, cuando se quiere empezar una relación sentimental. Es por eso que los expertos recomiendan no confiar en nadie que todavía no se haya visto en persona y, mucho menos, en alguien que, a través de una pantalla, nos pida dinero.