Una de las ciberestafas más crueles que existe es la que los expertos en ciberseguridad conocen con el nombre del "hijo con problemas". Los ladrones hacen uso de la ingeniería social, es decir, técnicas de manipulación psicológica con las que generan tanta presión sobre la víctima que no es capaz de reaccionar ni de hacer otra cosa que no sea aquello que los delincuentes le piden: hacer un ingreso de una cantidad de dinero para solucionar un supuesto problema que tiene su hijo.

Esta estafa llega a través de una llamada y hay muchas variantes. Una es cuando los ciberdelincuentes se hacen pasar por agentes de la policía y dicen a la víctima que su hijo ha tenido un accidente de tráfico, en el que ha provocado víctimas mortales y que, si quiere evitar que ingrese durante una larga temporada en prisión, deberá hacer una transferencia de dinero en concepto de la fianza.

Clonan la voz con IA

Otra variante es cuando el ladrón llama a la víctima diciendo que es un médico y le alerta de que su hijo, después de tener el accidente, se encuentra en el hospital en estado crítico y que debe hacer una transferencia económica si quiere que lo operen para salvarle la vida.

Hay otras veces que los estafadores clonan la voz del hijo de la víctima, gracias a vídeos de 30 segundos que pueden encontrar a través de las redes sociales y a la clonación de la voz mediante la inteligencia artificial generativa, una herramienta capaz de mantener una conversación con alguien.

En caso de recibir una llamada de estas características, los expertos en ciberseguridad recomiendan colgar inmediatamente el teléfono y volver a llamar, especialmente, a nuestro hijo, para saber si realmente ha tenido o no un problema. En caso de tener dudas, lo más recomendable es hacer preguntas íntimas, familiares o incluso personales al interlocutor. Si no las sabe contestar querrá decir que se trata de una estafa.