Los ciberdelincuentes no tienen ningún tipo de miramiento por aquellas personas a quienes estafan. La mayor parte de las veces juegan con los sentimientos de las víctimas, que suelen recibir una llamada cuando menos se lo esperan alertando de un problema con un familiar y el miedo y el pánico se apoderan completamente de su cuerpo. Hace meses que los expertos en ciberseguridad alertan de la llamada del falso médico, una campaña de vishing en la que el ladrón se hace pasar por un doctor e informa a la víctima de que tiene un familiar muy grave en el hospital, debatiéndose entre la vida o la muerte.
Ante esta información, la víctima entra en shock, sin ser capaz de reaccionar, y hace todo aquello que el supuesto doctor le pide. Normalmente, este acostumbra a exigir transferencias económicas por un importe muy elevado, alegando que forman parte de los gastos de una supuesta intervención quirúrgica. Lejos de la realidad, cuando el estafador ha conseguido aquello que quería, cuelga, bloquea a la víctima y desaparece del mapa.
¿Qué hacer ante estas llamadas?
Muchas veces la víctima es consciente de que ha perdido sus ahorros cuando ya es demasiado tarde. Ante este tipo de llamadas, los expertos recomiendan mantener la calma y usar siempre el sentido común. Lo más coherente es colgar el teléfono del supuesto médico y, automáticamente, llamar a nuestro familiar — el que dicen que está enfermo— para saber si realmente ha tenido un problema o si se trata de una estafa.
En caso de haber caído en la trampa, los expertos en ciberseguridad recomiendan llamar al banco para bloquear la cuenta corriente y denunciar los hechos a los Mossos d'Esquadra. De esta manera, los agentes podrán iniciar una investigación para poder identificar y detener a los ciberladrones y evitar que, en un futuro, pueda haber nuevas víctimas.
