Cada vez es más habitual ver vídeos en las redes sociales con mensajes del estilo "¿quieres ser tu propio jefe?", "te enseño cómo he pasado de tener una deuda económica a comprarme un Lamborghini" o "trabaja desde cualquier parte del mundo a través de Internet". En los anuncios, una persona que se graba luciendo relojes y joyas de oro y desde playas de Dubái. Estos vídeos, que pueden parecer la puerta de entrada a una vida llena de lujos y sin ninguna preocupación económica, pueden ser también el inicio del pozo de la ciberestafa, donde la víctima, en vez de multiplicar sus inversiones, puede llegar a perder los ahorros de toda la vida.
Los llamados cripto bros son personas que, a través de las redes sociales, como Instagram o Tiktok, promueven de manera muy intensa la inversión en criptomonedas. Esta necesidad de hacerse rico rápidamente o incluso de poder solucionar problemas económicos —como acabar de pagar un préstamo o la hipoteca— es el gancho perfecto que usan los estafadores para convencer a las víctimas.
Todo parece real
Los delincuentes muestran una página web donde, a priori, enseñan a los clientes cómo su inversión se va multiplicando. Esto motiva a las víctimas a poner aún más dinero. En un momento dado, los cripto bros alegan que la inversión ha sufrido un problema y que todo el dinero se ha perdido. Además, muchas veces se protegen con la excusa de que este tipo de inversiones tienen un riesgo de pérdida muy elevado. Los estafadores desaparecen del mapa, bloqueando a las víctimas, que en ningún momento —ni cuando la inversión se ha multiplicado— han visto ni un euro ingresado en su cuenta corriente.
La mejor manera de evitar ser víctima de este tipo de estafa es verificar siempre dos veces antes de aceptar ninguna operación. Los expertos alertan que, en el mundo de las criptomonedas, no hay ningún tipo de inversión donde haya riesgo bajo y ganancias garantizadas. Es por ello que es muy importante desconfiar de aquellas inversiones exclusivas en las que garanticen multiplicar los ingresos.
