Hay estafas durante todo el año, pero en verano este tipo de delitos tienden a dispararse. Aprovechándose de las vacaciones, los estafadores consiguen engañar a un montón de personas inocentes con fraudes en el alojamiento, los vuelos o cualquier tipo de actividades. Los ladrones envían el mismo mensaje a un montón de personas porque saben que, por estadística, algunas tendrán reservas preparadas y pueden caer en el engaño. Dentro del repertorio de engaños, hay tres que se repiten mucho durante esta temporada. Para evitar que los ladrones hagan el agosto —nunca mejor dicho— con tus ahorros, te explicamos en qué consisten estos fraudes para que puedas evitarlos antes de que sea demasiado tarde.
El primero de estos ciberdelitos es el más común. Cualquier persona que se vaya de vacaciones durante más de un día necesita un lugar donde estar, y precisamente de eso se aprovechan los estafadores. Este fraude, que la policía ha llamado alquiler fantasma, tiene un funcionamiento muy sencillo y muy eficaz. Estás navegando por internet y de repente ves una oferta increíble: un apartamento guapísimo, bien situado y a un precio maravilloso. Si te encuentras en esta situación, sospecha, ya que lo más probable es que se trate de una estafa. Los ciberdelincuentes cogen fotos de apartamentos que encuentran por internet y crean su propia oferta falsa con precios muy bajos para atraer la atención de la gente, conseguir sus datos y dinero y arruinarles las vacaciones. Para evitarlo, la Policía Nacional recomienda hacer una videollamada con el propietario para ver a la persona y el apartamento y así salir de dudas.
Vuelos falsos y actividades fraudulentas
Aparte del alojamiento, también hay que tener cuidado con los vuelos. Si estás buscando billetes baratos para viajar, asegúrate de hacerlo a través de páginas oficiales para evitar engaños. Tal como ocurre con los apartamentos, muchos delincuentes intentan conseguir datos y dinero ofreciendo vuelos falsos muy baratos, unos billetes que no existen. De la misma manera, algunos de los estafadores van más allá y engañan con eventos. Entradas a museos, conciertos, excursiones, tours... Los ladrones se aprovechan de las ganas de hacer cosas, cobran por adelantado y, cuando llega el momento de la verdad, las víctimas descubren el engaño, pero ya es demasiado tarde. Si quieres tener unas vacaciones tranquilas y sin sorpresas, ten mucho cuidado con las reservas y los pagos, y guarda recibos e información de todo por si hay alguna sorpresa.
