Todo el mundo conoce una pareja que se ha conocido a través de internet. Ya sea por aplicaciones para ligar, como Tinder, Bumble o Badoo, o a través de páginas web que conectan personas con las mismas aficiones, como grupos de Facebook de excursionistas o de aficionados al cine japonés. En esta nueva manera de comunicarse y de conectar personas que ha traído la era de la informática, los ciberdelincuentes han encontrado una oportunidad perfecta para cometer estafas de lo más crueles, porque no solo vacían la cuenta corriente de la otra persona, sino que también le rompen el corazón.

Las estafas del amor existen desde hace años. Los delincuentes contactan con alguien y empiezan una relación sentimental. Al principio, todo es un camino de rosas. El ciberladrón enamora a la otra persona halagándola y llenándola de regalos. Cuando esta ha picado el anzuelo, el individuo le pide dinero de manera urgente porque necesita solucionar un problema de última hora. El ladrón manipula psicológicamente a la víctima y la amenaza con bloquearla para que esta haga todo aquello que quiere.

Cómo protegerse de este tipo de estafas

Aunque por culpa de la inteligencia artificial cada vez es más difícil poder detectar las estafas, los expertos en ciberseguridad recomiendan seguir una serie de consejos para saber si la persona a quien estamos conociendo a través de internet es real. Es muy importante desconfiar de aquellas personas que, sin saber nada de ti, te dicen que se han enamorado y te hacen regalos demasiado caros, sin esperar nada a cambio, y también de aquellos usuarios que se niegan a quedar en persona o incluso a mostrar su identidad en directo, a través de una videollamada o de fotografías hechas al momento. Los expertos también recomiendan revisar los perfiles de las redes sociales para confirmar que sea una persona real y no un ladrón.

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