La gente religiosa es el nuevo objetivo de unos ciberdelincuentes que engañan a estas personas y, haciéndose pasar por pastores y curas, intentan robarles su dinero, utilizando la iglesia como excusa. El engaño se ha detectado en Florida, en Estados Unidos, pero podría llegar a cualquier otro lugar del mundo, incluida nuestra casa. Este es uno de los grandes peligros de las ciberestafas, que pueden llegar donde sea de forma inmediata y aprovecharse de personas que se encuentran a miles de kilómetros de distancia.

El FBI ha avisado a la población estadounidense de estos hechos, explicando el peligro que conlleva este nuevo engaño, que se aprovecha de un concepto tan personal como es la fe. Según la policía norteamericana, algunos ciberdelincuentes utilizan la inteligencia artificial para crear deepfakes, es decir, imágenes y vídeos modificados digitalmente, para hacerse pasar por cargos de la iglesia y engañar a sus seguidores. Los estafadores contactan con los creyentes, y suplantando a pastores, les ofrecen asesoramiento personal y una especie de guía espiritual. Todo esto, sin embargo, son simplemente tácticas que utilizan para conseguir que sus víctimas bajen la guardia y de esta manera poder engañarlas.

Cómo detectar las manipulaciones

Con los deepfakes pasan un rato aconsejando a los creyentes y, cuando ya los tienen convencidos, empiezan a hablarles de donaciones. Muchas veces, como se trata de la iglesia y personas de fe, estos aceptan, sea por buena voluntad o porque se ven forzados por las insistencias de los falsos pastores. Estos engaños se pueden evitar prestando atención. Aunque la inteligencia artificial ha avanzado mucho, todavía no es perfecta, y los deepfakes a menudo tienen pequeños errores, como movimientos antinaturales o momentos en que la voz y la imagen no encajan. En caso de sospecha, lo mejor que podemos hacer es colgar la llamada y, sobre todo, no dar dinero ni datos a nadie que nos lo pida.

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