A medida que la policía va destapando las técnicas que los ciberdelincuentes usan para estafar a las personas, estos, los ladrones, van mejorando su modus operandi para seguir haciendo su negocio sin que los agentes los pillen. Lejos han quedado los correos electrónicos enviados en idiomas extranjeros o, incluso en catalán, pero sin tener ningún tipo de sentido y llenos de faltas de ortografía. Ahora, los delincuentes, gracias a las nuevas tecnologías y a la inteligencia artificial, han conseguido mejorar la técnica hasta tal punto que, a simple vista, es muy difícil saber si se trata o no de una estafa.
La policía ha alertado las últimas semanas de una estafa en la que el ladrón usa Bizum y WhatsApp de manera simultánea, dos aplicaciones que, hoy en día, la mayoría de los catalanes usan en su día a día. Hay de muchas maneras. Una de las más comunes es cuando la víctima recibe un mensaje de una persona desconocida que le dice que le ha hecho un Bizum de un determinado importe, pero que se ha equivocado de número de teléfono y que era para otra persona. La víctima, sabiendo que es algo que le puede pasar a todo el mundo, accede a hacer la transferencia, sin antes comprobar si realmente ha recibido el dinero.
Una de las características de Bizum es que el dinero pasa de una cuenta corriente a otra de manera instantánea. Esto hace que el usuario, una vez que es consciente de que ha sido víctima de una ciberestafa, no pueda recuperar el dinero, ya que este ya es de otra persona.
¿Cómo protegerse?
Ante estas situaciones, los expertos en ciberseguridad recomiendan usar siempre el sentido común y no actuar nunca con impulsividad. En caso de recibir un mensaje de estas características, antes de acceder a hacer ninguna transferencia, se tiene que mirar el historial del Bizum para comprobar si, efectivamente, un desconocido nos ha pasado una cantidad de dinero o si, al contrario, nos ha intentado engañar.
