Los delincuentes aprovechan los momentos más vulnerables para robar a las víctimas y hacer todo el mal posible. En la calle es habitual ver ladrones dando tirones a personas mayores o con movilidad reducida, robándoles el bolso, relojes o joyas de alto valor económico. En Internet también hay delincuencia, aunque sea más difícil verlo y, en muchas de las ocasiones, la víctima es consciente de que ha sido estafada cuando ya es demasiado tarde para poder solucionar las cosas.

 El último tipo de ciberestafa del cual se ha tenido constancia ha sido a raíz del proceso de regularización de los migrantes. Los ladrones prometen citas rápidas y ayuda a la hora de hacer un trámite que es gratuito. Ante la necesidad que tienen los inmigrantes, los delincuentes, a través de chats de WhatsApp, piden a las víctimas hasta 60 euros prometiendo una cita previa cuando esta no se tiene que pagar. 

Para hacerlo más real, el ciberladrón pide datos de la persona interesada, como el nombre completo, el pasaporte o la dirección. Después, envía una cuenta corriente donde hacer el ingreso. Finalmente, cuando el delincuente ha obtenido lo que quiere, bloquea a la víctima y desaparece del mapa, con el dinero y la cita previa falsa. 

Evitar caer en la trampa 

Los expertos en ciberseguridad alertan de que, para evitar caer en una ciberestafa, es importante mantener la calma y no tener prisa a la hora de realizar gestiones. En caso de querer obtener una cita previa, se debe reservar a través de las páginas web oficiales de la administración, y no se debe confiar en ningún mensaje que nos llegue a través de otros canales, como Telegram o WhatsApp. Además, es importante recordar que este tipo de gestiones son gratuitas y que, si nos piden dinero para agilizar el proceso, detrás hay un estafador con ganas de lucrarse y sin voluntad de ayudar.