Los ciberdelincuentes son expertos en jugar con el miedo y poner muy nerviosas a las víctimas para conseguir que, en cuestión de segundos, estas hagan todo aquello que ellos quieren. En los últimos años, por culpa de herramientas como la inteligencia artificial, cada vez es más difícil detectar cuándo se trata de un mensaje real o de una mentira. Los delincuentes lo aprovechan para clonar páginas web o para enviar mensajes que parece que lleguen de la empresa a la cual suplantan. Una de las estafas más habituales es aquella en que los ladrones se hacen pasar por la DGT.
Tienes que pagar una multa
Esta vez llega a través de un mensaje SMS, por parte de un emisor que asegura ser la Dirección General de Tráfico. El texto informa de que hay una multa pendiente de pagar y amenaza con que se tiene que hacer rápidamente; en caso contrario, se aplicará un castigo y el importe aumentará.
El mensaje acaba con un enlace que, si la víctima clica, alertada por la supuesta multa, la lleva a una página web idéntica a la de la DGT, diseñada para que ponga sus datos bancarios, pensando que está resolviendo el problema. Lejos de la realidad, el ciberdelincuente ha creado toda la trampa para conseguir que el ciudadano haga una transferencia económica.
¿Qué hacer si recibimos el SMS?
Hay veces que la pesadilla no acaba aquí y el ladrón aprovecha la información que se le ha facilitado para hacer transferencias a su cuenta corriente, antes de que la persona afectada sea consciente de que ha sido víctima de una ciberestafa.
La DGT ha informado en un comunicado de que nunca envía mensajes a través de SMS o de correos electrónicos para informar de una multa y que las únicas vías que utiliza son mediante el correo postal o la Dirección Electrónica Vial. En caso de recibir este mensaje, los expertos en ciberseguridad recomiendan ignorarlo y borrarlo inmediatamente, sin clicar nunca en ningún enlace.
