Ya es pasado eso de irse paseando establecimiento por establecimiento con decenas de copias del currículum guardadas en una carpeta, entregando la documentación. Ahora, buscar trabajo a través de Internet se ha convertido en un habitual. La necesidad de tener trabajo para tener una nómina que pague el alquiler se ha convertido en el terreno de juego preferido por los ciberdelincuentes, que ponen ofertas falsas de trabajo a través de plataformas como LinkedIn o InfoJobs con la finalidad de obtener los datos personales de sus víctimas para, de esta manera, cometer otros delitos. 

Según informan los expertos en ciberdelincuencia, los estafadores utilizan logotipos de empresas muy reconocidas y publican ofertas falsas con condiciones laborales muy buenas, como por ejemplo un sueldo muy elevado o la facilidad de trabajar sin experiencia previa para atraer a los usuarios. Una vez las víctimas contactan, los ciberdelincuentes se hacen pasar por el departamento de recursos humanos para engañarlas. 

Falsas gestiones administrativas 

Los ciberdelincuentes suelen desviar el chat a través de plataformas no oficiales de búsqueda de empleo, como WhatsApp o Telegram. Allí, piden a las víctimas que paguen una cantidad de dinero con la excusa de que va destinada a material formativo o gestiones administrativas. También les piden los datos personales, como el número del DNI o la cuenta corriente para llevarse los ahorros de la víctima o cometer otros delitos como suplantar la identidad para pedir créditos bancarios.

Los expertos en ciberdelincuencia recomiendan usar siempre el sentido común y sospechar de aquellas ofertas donde el sueldo es desproporcionadamente alto a cambio de poco trabajo. Además, no se debe pagar por trabajar, ya que ninguna empresa seria te pedirá dinero por adelantado para hacerte un contrato. En caso de tener dudas, es recomendable verificar el emisor, no dar nunca ningún dato personal sensible ni permitir continuar el proceso de contratación a través de plataformas no oficiales.