Los ciberataques en Cataluña han afectado en 2025 al doble de personas que en 2024. Estos son los datos que ha compartido la directora de la Autoritat Catalana de Protecció de Dades (APDCat), Meritxell Borrs. Según revelan los datos, más de 100.000 personas fueron víctimas de alguna estafa en la que los ciberdelincuentes buscaban robarles sus datos personales y su dinero. El crecimiento de los fraudes en Catalunya no es un caso aislado, sino que la ciberdelincuencia ha crecido en toda España, disparando los casos de engaños en línea y por teléfono. Además, ya no se trata solo de estafas, también hay suplantaciones de identidad, falsedad documental y manipulación.
Un ejemplo de esto surgió a principios de año, el dos de enero. Un grupo consiguió las credenciales de unos médicos y se hicieron pasar por ellos, suplantándoles la identidad, para conseguir un montón de medicamentos creando recetas fraudulentas. Los delincuentes empezaron un negocio, vendiendo estos documentos falsos a otras personas que querían comprar medicinas para fabricar drogas. También surgió un caso que ya no afectaba a personas, sino a una empresa. El negocio recibió un montón de quejas de clientes que habían hecho un pedido y nunca les llegó, pero la empresa no tenía ni idea de qué les hablaban. Resulta que un grupo de ciberdelincuentes suplantó la plataforma que tenían para hacer pedidos. De esta manera, los clientes pagaban dinero que iba a parar a manos de los ladrones.
Cada vez más delitos y más variados
Según afirma Jorge Juan Pérez Rodríguez, teniente coronel de la Guardia Civil y responsable de la Cibercomandancia, los ciberdelitos no paran de crecer y "se están trasladando al mundo virtual delitos muy similares a los que tienen lugar en el mundo físico". En muchos casos, para conseguir el dinero, los ciberdelincuentes no tienen problemas a la hora de manipular a sus víctimas, aprovechándose de su soledad o de la necesidad de amor. Uno de los métodos más utilizados en este 2025 ha sido la estafa del amor, un engaño que, como hemos explicado en varias ocasiones en ElCaso.com, se basa en hacer creer a una persona que se tiene una relación romántica con ella para conseguir que ceda su dinero de forma totalmente voluntaria, sin tener que robar nada.
Uno de los principales quebraderos de cabeza para los policías que combaten estas situaciones es que el estafador puede estar a kilómetros y kilómetros de distancia, por lo que se puede tener a las víctimas en Barcelona y que el autor del engaño esté en Noruega. Del mismo modo, este tipo de delitos pueden alcanzar a miles de víctimas dependiendo del método que utilice, sobre todo si se hacen virales a través de redes sociales antes de que se descubra que se trata de un engaño y las autoridades puedan hacer algo al respecto. Como siempre recordamos desde ElCaso.com, es muy importante estar atentos ante estos delitos —y ante cualquier otro— que no paran de crecer. Antes de compartir información personal con alguien, debemos estar convencidos de que es fiable y que no utilizará nuestros datos para dejarnos sin dinero.