Aunque el objetivo de los estafadores es siempre conseguir dinero o datos personales, hay muchas maneras de hacerlo. Pueden hacerlo de forma amable con ofertas o falsos descuentos, apelando al miedo a perder dinero o tener un familiar en problemas, o directamente amenazando a la víctima de forma agresiva y chantajeándola. Dentro de este último estilo se encuentra lo que se conoce como la estafa del falso sicario, un fraude del que ha alertado la Policía Nacional tras detener a un hombre y una mujer en Galicia que se dedicaban a hacerlo.
Así es la estafa del falso sicario
En la estafa del falso sicario todo comienza después de que la víctima acceda a páginas porno y webs de contactos y anuncios sexuales. Posteriormente, comienza a recibir llamadas y mensajes de números desconocidos que le acusan de haber molestado a varias escorts y le exigen que pague una multa como compensación. Posteriormente, si de primeras no se aceptan las exigencias, los estafadores se muestran cada vez más agresivos. Comienzan a amenazar a las víctimas con agredirlos físicamente o a atacar a sus familiares si no pagan. Para hacerlo más creíble, pueden llegar a enviar fotografías de hombres armados, vídeos de agresiones e imágenes muy violentas.
El objetivo es intimidar al hombre y hacerle creer que le romperán las piernas o, en el peor de los casos, lo pueden llegar a matar para que actúe de forma impulsiva y llevado por el pánico. La realidad, sin embargo, es que normalmente no hay ningún grupo criminal detrás, sino que son unos estafadores que cogen imágenes violentas que hay colgadas por internet. En caso de recibir mensajes así, desde la Policía Nacional recomiendan mantener la calma, no dar credibilidad a las amenazas, cortar la comunicación, conservar las conversaciones como prueba y denunciarlo a la policía.
