No es ningún secreto que las estafas continúan creciendo, y cada vez hay más delitos de este estilo. Antes los robos se hacían en persona o en casas, ahora se hacen desde un ordenador o teléfono a kilómetros de distancia. Hay un montón de consejos a tener en cuenta para prepararse para este tipo de engaños; la mayoría son sobre cómo lidiar con llamadas y mensajes fraudulentos, pero también es importante ser previsores y no dejar la seguridad para el último momento. Uno de los elementos más significativos para mantenernos blindados ante los ciberdelincuentes es la contraseña que utilizamos, y si usamos esta letra, podemos complicar muchísimo el trabajo a los estafadores que nos intentan robar.
Las palabras de paso son normalmente la última barrera antes de acceder a nuestras cuentas, por lo que debemos hacer que sean fuertes. En primer lugar, es vital no utilizar siempre la misma contraseña para todo, ya que si consiguen descubrirla, podrán acceder a todas nuestras cuentas como si nada. Tampoco debemos compartirla nunca con nadie si no estamos completamente seguros de que se trata de una persona en la que nos podemos fiar. Tampoco se recomienda usar contraseñas simples como 0000, 1234 o nuestra fecha de nacimiento. En caso de que incluyan letras, tampoco se recomiendan cosas como nuestro nombre, la palabra "contraseña" o cosas sencillas de adivinar.
Una "ñ" en la contraseña nos puede salvar de un fraude
Hay una letra en particular, sin embargo, que causa muchos problemas a los estafadores, sobre todo si son extranjeros. Se trata de la "ñ". Esta letra propia del castellano no aparece en los teclados ingleses, franceses o de la grandísima mayoría de países, por lo que los estafadores que van con fuerza bruta y se dedican a probar todas las combinaciones posibles no conseguirán acceder a la cuenta. Además, aunque se tenga un teclado que la incluya, las posibilidades de descubrirla son mínimas. Si combinamos la letra con otros símbolos como pueden ser # o $, por ejemplo, hacemos casi imposible que se infiltren en nuestras cuentas.
