Ya hace muchos años que WhatsApp añadió una herramienta a la hora de enviar fotografías: la visualización única, es decir, imágenes que la persona que las recibe solo puede ver una vez y, una vez vistas, se eliminan para siempre y no dejan ningún tipo de rastro, ni en el chat ni tampoco en la galería de imágenes. En esta funcionalidad, los ciberdelincuentes han encontrado un vacío para engañar a personas vulnerables y llevarse los ahorros de toda una vida. Los ladrones envían una fotografía, en formato normal, donde se entrevé una imagen de contenido sexual, pero borrosa y con el símbolo del número 1 —que significa visualización única.

Con la fotografía, se adjunta un enlace que informa a los usuarios de que, para ver la imagen, deben efectuar un pago. La víctima, sin pensárselo ni un momento, y con la idea de poder acceder a esta fotografía de contenido sexual, accede al enlace, donde hay una plataforma de pago diseñada para que el usuario introduzca datos vulnerables, como su nombre, el número de DNI o el número de la tarjeta bancaria. Los ciberdelincuentes, una vez obtienen lo que quieren, se llevan el dinero que las víctimas han pagado, y las bloquean, sin llegar a mostrar nunca la fotografía.

El sentido común es la mejor protección

Los expertos en ciberseguridad, ante este tipo de estafa, recomiendan usar el sentido común y recordar que la plataforma WhatsApp es siempre gratuita y nunca pedirá dinero para poder ver ninguna imagen de visualización única. En caso de ser víctima de una ciberestafa, el primer paso a seguir es llamar al número de atención al cliente del banco para pedir el bloqueo de la cuenta corriente, para evitar que los ladrones puedan hacer aún más daño, y denunciar los hechos a los Mossos d'Esquadra.