Una gran parte de la población de nuestra casa son personas mayores y, como ya hemos explicado en ElCaso.com, los abuelos suelen ser los objetivos preferidos de muchos estafadores —y otros delincuentes que no necesitan una pantalla para robarles— que se aprovechan de que tienen poco conocimiento sobre tecnología para engañarlos y dejarlos sin dinero en el banco. Estos hechos son, por desgracia, muy comunes, y esto ha causado que los bancos tengan que tomar medidas para proteger a sus clientes más vulnerables. Banc Santander, uno de los más importantes en nuestra casa, ha conseguido proteger los ahorros de las personas mayores y, según ellos, evitar estafas por valor de unos 60 millones de euros. Esto no lo han hecho con grandes avances tecnológicos ni medidas de seguridad futuristas, sino con un gesto muy sencillo que ayuda a los mayores a entender la situación.
El principal problema con esta situación es la falta de conocimiento de las personas mayores sobre tecnología y estafas, por lo tanto, la solución que han encontrado desde el banco es muy sencilla: explicar el problema de forma que los mayores lo entiendan, sean capaces de detectar las estafas y puedan evitar que les roben el dinero. A través de un pódcast y de vídeos en línea, el banco busca dar consejos a las personas para evitar ser víctimas de estos engaños e informarles sobre los principales tipos de estafa y cómo pueden evitarlos. Además, estos contenidos digitales también tienen el objetivo de tranquilizar a los clientes, que vean que tanto el banco como la policía están pendientes de la situación y les pueden ayudar en caso de necesidad.
Una solución sencilla pero efectiva
Puede parecer una solución muy simple, demasiado sencilla para acabar con un problema tan profundo como este, y, si bien es cierto que los ciberdelincuentes seguirán engañando gente, el hecho de explicar a las posibles víctimas cómo funcionan las estafas, qué modalidades existen, qué deben hacer para evitarlas y cómo actuar si han sido víctimas de una puede mejorar muchísimo la situación y conseguir que muchos de ellos se salven de caer en un fraude o, como mínimo, que se atrevan a denunciar y sepan cómo actuar rápidamente si pican.