No hay nada peor que ser en el peor sitio en el peor momento. Eso, esta mala suerte, sumada a la locura de un asesino armado con un cuchillo, ha llevado a un vecino de Figueres (Girona), de 62 años, a morir de una puñalada al cuello.

Sólo un navajazo fue suficiente para seccionar una zona vital como el cuello del hombre que, con otros amigos, pasaba el rato sentado en un banco de la Rambla de Figueres este lunes a las ocho y media de la noche.

El agresor, detenido después de intentar esconder el cuchillo en los arbustos de la Rambla y de sentarse en un banco, es un hombre marroquí de 45 años que horas antes ya había atacado una mujer con el mismo cuchillo a pocos metros de esta céntrica calle de la capital del Alto Empordà. El detenido acumula antecedentes por homicidio, según han confirmado fuentes policiales a ElCaso.com.

Assassinat Rambla de Figueres Guillem RS

Sin ni mediar palabra

No se pelearon. No tuvieron tiempo. Así lo explican testigos a ElCaso.com y lo confirman fuentes de la investigación, que lleva el Área de Investigación Criminal (AIC) de los Mossos de Girona.

El verdugo se acercó a su víctima, sacó el cuchillo y lo clavó en el cuello del hombre. El SEM intentó reanimar al hombre, pero yendo hacia el hospital murió. Cuando pasaban pocos minutos de las nueve de la noche el Ayuntamiento de Figueres confirmaba que el vecino no había podido sobrevivir y que se había detenido al agresor.

La policía no imaginaba, sin embargo, que el agresor hubiera atacado sin ni hablar con su víctima. Pero las primeras investigaciones así lo pusieron de relieve y los testigos después lo confirmaron. La actuación es más propia de un hombre fuera de sí, aseguran fuentes policiales.

Escogido al azar

Si nada unía agresor y víctima y no se dijeron ni "hola", todo hace pensar a los Mossos d'Esquadra que el asesino -presunto, de momento. Y pendiente de calificación, entre asesinato u homicidio- escogió su víctima al azar.

Igual que la mujer que había atacado horas antes a pocos minutos a pie de la zona del asesinato. Persiguió con un cuchillo a una mujer que finalmente se pudo esconder en una escuela y llamó a los Mossos. La policía no le encontró el arma y lo dejaron libre.

La víctima era un hombre de nacionalidad española, vecino de Figueres, con domicilio conocido y familia. Se sentaba con los amigos en un banco cuando lo asaltó el hombre armado con el cuchillo.

Los Mossos terminan el atestado

El detenido ha pasado la noche en la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Figueres a la espera de pasar a disposición judicial, seguramente, este próximo 1 de mayo.

Los investigadores del AIC de los Mossos tienen que terminar las diligencias antes de entregar al hombre al juez. Entre las preocupaciones de la policía hay poder confirmar que el hombre agredió al hombre sin interceder palabra y que no se conocían, un hecho que haría variar la calificación del delito.

El detenido también tendrá que ser reconocido por un médico forense para confirmar que está en condiciones para prestar declaración delante de el magistrado de guardia. Fuentes policiales no descartan que esté ante una persona con graves problemas psicológicos.

A estas alturas, y siempre según las informaciones que ha facilitado la policía catalana, se descarta cualquier móvil de carácter islamista.