Una operación conjunta de varios cuerpos policiales en el Alt Camp se ha complicado cuando unos okupas han atacado a los agentes para evitar una detención. Los Mossos d'Esquadra, la Policía Local de Valls, la Guardia Civil, la Policía Nacional e Inspección de Trabajo han detenido a un total de tres hombres en un dispositivo en Valls y en el Pla de Santa Maria. Los arrestados tienen 21, 23 y 33 años, y están acusados de delitos de atentado contra los agentes de la autoridad, ocupación ilegal de inmuebles y defraudación de fluido eléctrico. Además, uno de ellos, el de 23 años, también está acusado de un delito de tráfico de drogas.

Un agente de los Mossos y uno de la Guardia Civil durante el operativo en el Alt Camp / Mossos d'Esquadra
Un agente de los Mossos y uno de la Guardia Civil durante el operativo en el Alt Camp / Mossos d'Esquadra

El dispositivo se ha desplegado este martes 24 de marzo. En el barrio antiguo de Valls, los agentes se centraron en la lucha contra los okupas que tienen pinchada la luz y defraudan fluido eléctrico. Por eso, los policías identificaron a tres hombres que podían estar cometiendo este delito. A estos no les gustó la situación y, al ver a los agentes, huyeron corriendo. Al cabo de pocos minutos, los policías pudieron interceptar a los fugitivos, pero estos aún no estaban preparados para dar el brazo a torcer. Viendo que no podían escapar, empezaron a lanzar piedras a los agentes, y cuando estos se acercaron, también les dieron golpes. Su actitud violenta no pudo evitar la detención, y de hecho, la empeoró, añadiendo el cargo de atentado contra agentes de la autoridad.

Órdenes de detención pendientes

Cuando los arrestaron, los policías se llevaron una sorpresa. Cuando identificaron a uno de los tres, el de 23 años, descubrieron que tenía tres órdenes de detención pendientes, y también una petición de ingreso en prisión. Encima, además, llevaba encima 22 dosis de cocaína. Para aprovechar el tiempo, los policías también registraron dos establecimientos de la capital del Alt Camp y otro en el Pla de Santa Maria. En total, los Mossos levantaron cuatro actas, tres por tenencia de sustancias estupefacientes y una por permitir su consumo en el interior.  Los otros cuerpos también hicieron su papel: la Policía Local de Valls tramitó tres actas de inspección y hasta 21 denuncias por infracciones administrativas diversas. Por su parte, la Policía Nacional citó a cinco inmigrantes irregulares y la Guardia Civil puso ocho sanciones por incumplimientos de normativas.

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