La Guàrdia Urbana de Barcelona patrulla por las calles de la ciudad condal con el objetivo de evitar o, al menos, detener cualquier tipo de delito que tenga lugar en la calle. Muchas veces, para atrapar a un delincuente, se necesitan días, semanas o incluso meses de investigación, pero a veces lo más importante es estar en la calle para poder actuar inmediatamente cuando haya algún problema. Gracias a la presencia policial, la Guàrdia Urbana ha podido cazar a dos hombres que se dedicaban a robar por las calles de Barcelona, específicamente del distrito de Ciutat Vella, con una técnica particular: uno de ellos se encargaba de vigilar y el otro cometía el robo. Una estrategia bien pensada, pero que no fue suficiente para esquivar a la policía. El cuerpo local no ha revelado más información sobre los detenidos, como su edad o nacionalidad.

Los hechos tuvieron lugar ayer, sábado 4 de julio, sobre las siete menos cuarto de la tarde. Una patrulla de agentes de paisano rondaba por las calles del barrio Gòtic cuando los policías vieron a un par de personas sospechosas, que parecían estar muy atentas a las personas que paseaban por allí. Los agentes mantuvieron un ojo sobre estos dos hombres, y su intuición resultó ser acertada. Momentos después, mientras uno de los dos individuos controlaba el entorno, asegurándose de que no apareciera policía, el otro se acercó a una pareja e intentó arrancarle del cuello una cadena de oro al hombre.

La cadena que intentaron robar los ladrones / Guàrdia Urbana de Barcelona

Atrapados antes de que escapen

Afortunadamente, como los policías ya los tenían presentes, pudieron intervenir rápidamente y frustrar el robo. Los dos delincuentes intentaron huir cuando los agentes hicieron acto de presencia, pero los miembros de la Guàrdia Urbana pudieron evitar que escaparan y se les detuvo, acusados de un delito de robo con violencia e intimidación.