Desde septiembre de 2021 que agentes especialistas en multirreincidentes de los Mossos d'Esquadra seguían la pista de un grupo de personas de Bosnia y de Croacia que estaban instalados en la zona de Badalona y Barcelona y que se dedicaban a asaltar, con el conocido método del alunizaje, almacenes de material audiovisual. La policía les detuvo la semana pasada, tal como adelantó ElCaso.com. Ahora la policía ha dado más detalles de la explotación del caso Cinema y aseguran que de los 28 asaltos que se han podido relacionar con la banda, los ladrones consiguieron un botín de 450.000 euros. Sin embargo, la policía trabaja con toda la información recogida cuando se entró en casa de los arrestados para poder relacionarlos con más asaltos. La investigación sigue abierta y los agentes de la División de Investigación Criminal (DIGO) creen que los arrestados podrían estar implicados en otros robos con los cuales podrían haber obtenido más de dos millones de euros. Imágenes recuperadas de los móviles de los ladrones se ha podido ver cómo celebraban el botín, cómo lo colocaban y cómo hacían bromas con el caro material informático que consiguieron robar.
Los Mossos d'Esquadra detectaron al principio de septiembre de 2021 un aumento de robos nocturnos en empresas del sector del audiovisual y cinematográfico, principalmente del área metropolitana de Barcelona. Se había asaltado una nave en Sabadell, que acabó a tiros, y también una tienda en el centro de la capital de Catalunya, dónde a las puertas de Navidad, los ladrones se pudieron llevar cámaras de fotografía. Las gestiones policiales permitieron llegar hasta una organización criminal muy especializada y perfectamente estructurada, que estaba actuando en el área metropolitana desde finales de 2020 y que habría causado importantes pérdidas económicas a las empresas afectadas. Después de poder acreditarlo, y recibir la autorización judicial, la semana pasada los Mossos d'Esquadra pudieron explotar el caso y detener a doce personas; once han ingresado a prisión.
Según se ha podido saber ahora, la organización tenía una estructura plurinuclear y variable, que se nutría de cuatro grupos independientes, cada uno con una clara jerarquía interna y reparto de tareas y roles. Estos grupos interactuaban entre ellos, se coordinaban y establecían objetivos delictivos comunes, tanto en Catalunya como en el extranjero.
Banda muy activa por toda Europa
La movilidad transnacional era, por una parte, una de las vías de la organización para evitar la acción policial y, de la otra, seguir llevando a cabo una actividad delictiva continuada mientras sus miembros no estaban en Catalunya. Todos los detenidos tienen antecedentes policiales en varios países, donde iban actuando, y escapando, para evitar ser arrestados.
La mayoría de los asaltos eran utilizando vehículos para reventar las puertas, aunque puntualmente también utilizaban palancas para forzar los accesos de las empresas. Para materializar los empotramientos usaban vehículos sustraídos con matrículas falsas o adquiridos mediante testaferros o terceras personas para impedir la identificación de sus usuarios. Había uno de los miembros de la banda que tenía 42 vehículos a su nombre.
Los ladrones encargados de los empotramientos ponían los productos en manos de otro grupo de la banda, que hacían de intermediarios con receptadores para colocar el material sustraído lo antes posible: en los registros solamente se ha encontrado una pequeña parte del material robado. Dentro de la banda también había expertos en localizar las empresas y también expertos en inutilizar las medidas de seguridad de las naves y tiendas. Los robos se cometían principalmente en horario nocturno, cuando la empresa ya estaba cerrada. Para llevarlos a cabo utilizaban como mínimo dos vehículos y no participaban más de cinco o seis personas, actuaban con la cara tapada y adoptaban diferentes medidas de seguridad y contra vigilancia para eludir la acción policial. La incidencia de estos robos y el grave perjuicio económico producido a las empresas del sector, según los Mossos, afectó al normal desarrollo de la actividad que se desarrollaba en estos centros.
Once de los ladrones, en la prisión
Tal como explicó ElCaso.com, la semana pasada los Mossos d'Esquadra detuvieron a doce personas y registraron ocho viviendas del entramado criminal. En las entradas en los pisos de los detenidos se intervinieron cinco vehículos, 22 teléfonos móviles, 13.000 euros en efectivo, objetos sustraídos provenientes de robos, prendas de ropa y herramientas usadas para cometer los hechos, así como documentación de la compraventa de diferentes vehículos. Once de los detenidos han acabado en la prisión y otro ha quedado en libertad con cargos. Los Mossos esperan poder relacionar la banda con más asaltos: creen que se han podido llevar material por 2 millones de euros.
