Los Mossos d'Esquadra, en coordinación con la Gendarmería francesa, han podido detener a un hombre e investigan a una mujer que durante meses habían estado haciendo viajes exprés por toda Catalunya colando billetes falsos de 50 y 100 euros. La policía catalana empezó a investigarlo hacia mediados de 2023 después de que se detectara que se habían hecho muchos pagos con estas falsificaciones en la zona de Girona. Concretamente, se habían hecho 308 con billetes de 50 euros y 74 con billetes de 100 euros. Además, a finales de octubre, se detectó otro pago con dieciocho billetes falsos de 50 euros en un centro comercial del Vallès, mientras que en noviembre se registraron varios casos más, ahora con billetes de 100 euros, entre ellos en una gasolinera.
Viajes exprés desde Perpinyà
Este último pago, gracias a las cámaras de seguridad de la gasolinera, permitió a los Mossos obtener una imagen de los dos autores. Los investigadores determinaron que se trataba de un hombre y una mujer, ambos con nacionalidad francesa, aunque él de origen magrebí, que se dedicaban a viajar expresamente desde Pia, en las afueras de Perpiñán, donde vivían, para distribuir los billetes falsos por toda Catalunya. Para no ser detectados al cruzar la frontera y pasar desapercibidos, lo hacían con vehículos de alquiler y usaban identidades falsas.
El Juzgado de Instrucción número 2 de Granollers emitió una Orden Europea de Investigación y, después de una búsqueda que se alargó en el tiempo, el hombre pudo ser detenido en el Estado francés e ingresó en prisión por otras causas. El pasado 26 de mayo, se hizo una entrada y registro en el domicilio donde vivía la mujer, que quedó investigada. Ambos prestaron declaración ante el juez de forma telemática. Con esta actuación, se da por desmantelada una de las principales vías de introducción y distribución de moneda falsificada en Catalunya.
Billetes creados por la Camorra y difíciles de detectar
Estos billetes, como los que una pareja de Cardedeu distribuía entre vendedores de lotería, tienen su origen en el sur de Italia, donde los fabrica la Camorra napolitana y posteriormente los vende por Europa en el mercado negro. Se trata de falsificaciones tan bien hechas que el Banco Central Europeo las ha catalogado como especialmente peligrosas. A pesar de que son muy difíciles de detectar, tal como ya explicamos en un capítulo de ElCaso Exprés, la clave para saber si son falsos o reales está en la parte inferior izquierda del anverso, donde aparece su valor: si al mover el billete el color del número cambia con el reflejo de la luz, es real, pero si se mantiene fijo, quiere decir que es falso.