La Policía Nacional, en colaboración con la Polizia di Stato de Italia y la EUROPOL, ha detenido a doce personas en la ciudad de Nápoles que se dedicaban a hacer viajes a Barcelona, así como a otras ciudades del Estado, para asaltar a turistas y robarles los relojes de lujo. Las detenciones, que se hicieron la madrugada del viernes, se llevaron a cabo siguiendo las órdenes europeas de detención y entrega emitidas por varios juzgados españoles a raíz de diferentes robos con violencia que habían cometido en los últimos años.
Viajes exprés desde Nápoles para asaltar a turistas en Barcelona
La docena de detenidos forma parte de lo que en la mafia napolitana se conoce como una "paranza", los miembros especializados en el robo de relojes de alta gama. En grupos de entre tres y cinco personas, viajaban expresamente desde Italia hasta Barcelona usando identidades y documentación falsa tanto para los desplazamientos como para los alojamientos con el objetivo de no dejar ningún rastro. Una vez en Catalunya, utilizaban vehículos alquilados o que venían desde Italia para moverse por los principales puntos turísticos como hoteles, restaurantes, playas o zonas de comercio de lujo.
Una vez seleccionaban a su víctima, la seguían todo el tiempo hasta que encontraban el momento de actuar y le arrancaban el reloj de la muñeca con mucha violencia. Acto seguido, huían con el botín en una motocicleta y lo entregaban a otros integrantes de la banda para que se encargaran de llevarlo fuera del Estado e introducirlo en canales de receptación internacionales. De esta forma, además de Barcelona, también actuaron en Palma, en Eivissa, en Málaga o en Marbella, todas ellas ciudades muy visitadas por turistas con un alto poder adquisitivo.
Los robos de relojes de lujo, al alza
El aumento del valor de los relojes de lujo en el mercado internacional ha hecho que cada vez sea un botín más buscado para los ladrones y ha hecho que los cuerpos policiales tengan que centrar sus esfuerzos en atrapar a este tipo de ladrones cada vez más especializados. En este sentido, desde principios de año la Policía Nacional ha detenido a 34 personas relacionadas con varias redes criminales itinerantes especializadas en el robo violento de relojes de lujo y que tienen, en muchos casos, su base logística en Barcelona.