La Policía Nacional ha detenido a los padres de una niña de seis meses que habían vendido a la criatura a otra pareja y, al cabo de un tiempo, al arrepentirse, denunciaron falsamente que unos encapuchados la habían secuestrado. Además, también se ha detenido a la persona que intermedió en la adopción ilegal, mientras que la pareja que se quedó a cargo del bebé ha quedado investigada. Por su parte, la menor, después de que quedara bajo tutela del Servicio de Protección al Menor de la Junta de Andalucía, ha acabado siendo entregada a una familia de acogida.

Venden a su hija "para no tirarla a la basura"

El caso salió a la luz después de que el matrimonio que había adoptado a la criatura se presentara en los servicios sociales de Málaga para explicar la situación. Según contaron, después de quince años intentando tener hijos sin conseguirlo, les ofrecieron la posibilidad de hacerse cargo de un bebé porque su madre tenía problemas de salud mental. De hecho, la mujer había llegado a amenazar con que "o la regalaban o la tiraban a la basura". Así pues, aceptaron el ofrecimiento y fueron hasta Alacant, donde se encontraron con el hombre que había hecho de intermediario y con la madre de la niña. Lo primero que notaron fue que la criatura presentaba signos de maltrato y desnutrición, pero la madre les dijo que había sido su padre quien le había provocado las lesiones.

Una vez volvieron a su casa, en Málaga, la pareja hizo vida normal con la menor y durante los primeros días mantenían mensajes de WhatsApp con la madre, a quien le enviaban fotos de la niña para que viera que estaba en buenas manos. No obstante, poco a poco las conversaciones empezaron a ser cada vez más tensas y la madre empezó a hacerles reclamaciones y reproches, así que el matrimonio optó por, solo una semana más tarde de acogerla, ir a los servicios sociales y explicarles lo que había pasado. Ante esta situación, se inició el procedimiento de desamparo de la menor y se iniciaron los trámites para encontrarle una familia de acogida temporal.

Los padres biológicos intentaron hacer ver que la habían secuestrado

Paralelamente, la GRUME-UFAM de la Policía Nacional de Málaga abrió una investigación sobre la posible adopción ilegal y descubrieron que la familia biológica de la niña vivía en las localidades murcianas de Jumilla y Cartagena, así que se pusieron en contacto con el Servicio de Protección y Tutela de Menores de la Región de Murcia y con el Hospital de Yecla, donde había nacido el bebé. Con la investigación ya en marcha, cuando hacía un mes que la pareja adoptiva había dado la niña a los servicios sociales de Málaga, los padres biológicos de la niña fueron a comisaría y denunciaron que habían secuestrado a su hija.

Según explicaron falsamente, un grupo de encapuchados les había agredido para robarles la niña y les había amenazado para que no denunciaran el secuestro, motivo por el cual habían tardado tanto en explicarlo. Solo tenían un detalle: sabían que estaba en Málaga. Los agentes del Grupo III de UDEV Cartagena, sin embargo, comprobaron que todo era mentira y que la menor, después de ser entregada a los servicios sociales de la Junta de Andalucía, ya estaba con una familia de acogida.

Finalmente, se detuvo a los padres biológicos, de 23 y 37 años, como presuntos autores de un delito contra las relaciones familiares, los derechos y los deberes familiares, por maltratos en el ámbito familiar y por un delito contra la administración de justicia, mientras que el intermediario, un hombre de 38 años, también ha quedado detenido acusado de un delito contra las relaciones familiares. Por su parte, el matrimonio adoptivo que lo destapó todo se encuentra investigado por los mismos delitos.

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