Unos vecinos del centro de Barcelona hartos de que un piso ocupado no dejara de hacerles la vida imposible han acabado llevando al desmantelamiento de una vivienda convertida en un nido de drogas en el barrio del Raval de la capital catalana. El continuo ir y venir de personas que entraban y salían del edificio para comprar o, muchas veces incluso, consumir algunas sustancias estupefacientes, y los problemas que eso generaba en el entorno, no paraba de dar la lata a los vecinos, que optaron por denunciar la situación. La multitud de quejas recibidas llevó a la Guàrdia Urbana a abrir una investigación hace meses para aclarar que pasaba entre aquellas cuatro paredes.

Un piso ocupado lleno de diferentes tipos de drogas

Un equipo conjunto con los efectivos de la policía barcelonesa e investigadores de los Mossos d'Esquadra pudieron confirmar la actividad delictiva que se hacía en el inmueble e intentaron dar una solución a los vecinos. Así pues, la tarde de este pasado 18 de marzo, después de meses de suplicio para los residentes de la zona, se hizo el desmantelamiento del piso, que había sido ocupado. Efectivos policiales accedieron a la vivienda, donde en aquel momento había siete personas consumiendo, además de los dos responsables del punto de venta de drogas, que quedaron detenidos.

Al registrar el domicilio, los agentes pudieron intervenir varias cantidades de crac, cocaína y hachís, además de dinero en efectivo, un teléfono móvil y utensilios de precisión y manipulación de las sustancias estupefacientes. Además, también se decomisaron imágenes de cámaras de videovigilancia ubicadas en el exterior de la propiedad. Una vez desmantelado el narcopiso y detenidos los dos responsables, se pudo recuperar la vivienda ocupada y se devolvió a su legítimo propietario, mientras que los vecinos a partir de ahora ya pueden vivir un poco más tranquilos.