La Semana Santa ha permitido que muchas personas desconectaran un poco del trabajo y los estudios. Algunos han aprovechado para descansar, mientras que otros han decidido dedicar su tiempo a causar problemas, como han descubierto en Sarrià de Ter, en el Gironès. Unos desconocidos han aprovechado las vacaciones para colarse en el pabellón municipal y causar daños, rompiendo parte del material, estropeando lo que encontraban e incluso vaciando los extintores en la pista, cubriéndola completamente de polvo. La Policía Local del municipio y los Mossos d'Esquadra investigan los hechos para encontrar a los responsables, pero por ahora no se ha identificado a nadie ni se ha podido realizar ninguna detención.

Después de cuatro días cerrado por las vacaciones, el personal del pabellón ha entrado en el edificio y ha descubierto que alguien se había colado para causar problemas. Solo entrar ya se podía ver, porque los autores de los hechos habían asaltado la recepción, forzado un armario y estropeado todo lo que había allí, dejando el suelo lleno de papeles arrugados, pancartas arrancadas y objetos varios. Los vándalos han entrado en el recinto, aún no se sabe muy bien cómo ni cuándo, y han aprovechado que estaba vacío para destrozarlo entero.

Vacían los extintores en la pista
La recepción no fue el único espacio afectado, sino que después de eso siguieron adelante, dejando un rastro de destrucción por donde pasaban. Los delincuentes continuaron rompiendo cajas, forzando armarios, arrancando material y lanzándolo al suelo... no dejaron espacio sin dañar, ni tan siquiera la pista. Como allí no podían romper demasiadas cosas, decidieron coger los extintores y vaciarlos por el campo, cubriéndolo todo de un polvo blanco que lo ha ensuciado todo.

Cuando el Ayuntamiento ha descubierto el problema, se ha avisado a la policía para investigar. Los Mossos d'Esquadra colaboran con la Policía Local para descubrir a los autores de los hechos, y han enviado a la policía científica para recoger indicios y pruebas. Descubrir quién ha sido puede complicarse, ya que ni siquiera saben qué día pasó ni cómo accedieron los delincuentes al pabellón. Ahora, el Ayuntamiento de Sarrià de Ter trabaja para limpiar los desperfectos, y calculan que tardarán dos días en conseguir que todo vuelva a estar como antes, unas 48 horas en las que el pabellón continuará cerrado al público.
