Los Mossos d'Esquadra han detenido a cinco operarios de telefonía que aprovechaban su trabajo para robar el cable de cobre que quedaba inutilizado. Los hechos tuvieron lugar el pasado lunes, 12 de enero, cuando alrededor de las once y cuarto de la mañana, la policía catalana recibió aviso de un posible hurto de cobre en la calle Guadalquivir de Segur de Calafell (Tarragona), entre las vías del tren y el paseo marítimo, casi al lado del puerto. Efectivos policiales se desplazaron hasta el lugar y vieron un camión pluma estacionado y cinco hombres que, aparentemente, realizaban tareas de operarios y extraían cable de cobre de un registro subterráneo de la calzada.
Utilizan su trabajo de operarios para robar el cable que debían reponer
Los agentes identificaron a los cinco hombres, que explicaron que eran trabajadores de una empresa subcontratada por Telefónica y que debían instalar cableado nuevo. Así pues, los agentes de los Mossos realizaron las comprobaciones pertinentes para verificar si lo que decían los sospechosos era verdad y contactaron con el responsable de Telefónica, quien les confirmó que era cierto que los cinco individuos eran trabajadores de la empresa subcontratada. Sin embargo, los trabajos de instalación que ellos decían aún no debían llevarse a cabo.
Los hombres conocían las ubicaciones donde debían instalar el nuevo cableado y, por ello, se adelantaron para robar el cableado viejo que ellos mismos después debían cambiar. Por este motivo, los cinco individuos, de 32, 32, 46, 57 y 58 años, de quienes no se ha facilitado nacionalidad ni antecedentes, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito de hurto. En el registro al camión pluma, intervinieron aproximadamente 1.000 kilos de cable de cobre, con un valor estimado de unos 5.000 euros, y comisaron un taladro, ropa y credenciales corporativas que utilizaban para pasar desapercibidos.
