Una tarde de juegos entre amigos ha acabado en tragedia cuando un grupo de seis niños se cayó en un lago helado en la localidad de Solihull, en Birmingham (Reino Unido). Los bomberos han podido sacar del agua a cuatro de los menores, todos en parada cardiorrespiratoria en el momento del rescate. Dos niños todavía están desaparecidos, y las autoridades han avisado de que ya no tienen esperanzas de encontrarlos con vida.

El accidente ha tenido lugar este domingo alrededor de las dos y media de la tarde, hora local. Los niños se habían citado para pasar un rato jugando en el Babbs Mill Park y, en un momento dado, dos de ellos decidieron subir a la placa de hielo que se había formado sobre el lago los últimos días. Según los testigos, varias personas advirtieron a los menores que eso no era seguro, pero ellos hicieron caso omiso. Para cuando se dieron cuenta de su error, ya era demasiado tarde: el hielo se había roto.

Los amigos se lanzaron al agua para ayudarlos

Los otros cuatro niños que se habían quedado en la orilla se precipitaron al lago para ayudar a sus amigos. Esta decisión resultó fatal, ya que el shock provocado por la baja temperatura del agua paró sus corazones. Los peatones que se encontraban en aquellos momentos en el parque alertaron inmediatamente a los servicios de emergencia y a los bomberos, y estos pudieron rescatar a cuatro niños.

Los menores fueron trasladados al hospital de urgencia, pero tres de ellos, de ocho, diez y once años, no respondieron a las maniobras de reanimación, y murieron poco después. El cuarto rescatado, un niño pequeño de seis años, continúa ingresado luchando por su vida. Mientras tanto, la policía de los West Middlands ha comunicado a los medios locales que continúan la búsqueda de los otros dos menores que han caído al lago, pero no albergan muchas esperanzas de encontrarlos con vida.