El olfato policial pocas veces falla. Una sospecha, quedarse con las caras de los ladrones a quienes detienen y que, con toda seguridad, volverán a actuar por la misma zona una vez queden en libertad, sumado al hecho de que, la mayor parte de las veces, atacan siempre a los colectivos vulnerables y no a ciudadanos con sus características físicas, puede ayudar a los agentes a vigilarlos y detenerlos inmediatamente después de haber actuado. Así es como la Guàrdia Urbana de Barcelona ha detenido a tres delincuentes que este martes, 15 de septiembre, robaron un monedero a una mujer mayor, con movilidad reducida, mientras viajaba en un autobús.
Fue un agente de paisano de la Unitat Territorial del distrito de Gràcia quien vio a los tres individuos subir al autobús de línea de la capital. El policía, sin pensárselo ni un segundo, avisó a sus compañeros y decidió hacer un seguimiento discreto a los ladrones, a quienes ya conocía antes por delitos relacionados. Esta persecución, donde colaboró otra patrulla, duró hasta que los individuos bajaron del vehículo.
Roban el monedero a una mujer que salía del hospital
La policía identificó a los tres sospechosos y, en el registro, encontraron un pequeño monedero que habían sustraído a una pasajera del autobús. Se trata de una mujer de edad avanzada, con movilidad reducida, que, según informa la Guàrdia Urbana, regresaba a casa después de salir del hospital y que, por suerte, pudo recuperar sus pertenencias. Ante los hechos, los agentes detuvieron a los tres ladrones, acusados de ser los supuestos autores de un delito de hurto. Los individuos, de quienes no se ha comunicado la edad, la nacionalidad ni los antecedentes policiales, fueron trasladados a la comisaría, a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia.