Lo que parecía un taller de montaje de equipos de música como cualquier otro en el barrio de la Trinitat Vella de Barcelona, escondía mucho más detrás. Una información anónima en abril de 2025 alertó a la Policía Nacional de que en este local podría haber un laboratorio destinado a la fabricación de cocaína. Agentes del Grupo Operativo de la Policía Judicial de la comisaría de l'Hospitalet empezaron a investigarlo y, después de diversas gestiones y vigilancias durante meses, lo confirmaron. En la parte delantera del establecimiento, una especie de garaje abierto al público, se hacía montaje e instalación de altavoces o micrófonos, entre otros equipamientos musicales, tal como han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, mientras que en la parte de atrás, sin que los clientes se dieran cuenta, fabricaban la droga. 

Así pues, una vez ya tenían suficientes indicios, se hizo una entrada y registro en el local, donde encontraron la trastienda con 4,692 kilos de cocaína compactados en placas hechas allí mismo y 1,120 kilos de hachís empaquetados. Además, tenían todo lo que les hacía falta para producir la droga: una prensa hidráulica, multitud de modelos utilizados para empaquetar y prensar la droga, sellos para marcarla y que se supiera quién la producía y grandes cantidades de sustancia de corte para disminuir la pureza de la cocaína, conseguir más cantidad y obtener más beneficios.

Los dos encargados del laboratorio, a prisión

En el operativo también se registraron el domicilio del principal investigado y una furgoneta que esta persona había utilizado y donde se encontró un espacio oculto para esconder droga que se abría electrónicamente con una serie de mandos. Finalmente, se detuvo a dos personas, el responsable del laboratorio y otra persona implicada. Ambos, un hombre dominicano con antecedentes por tráfico de drogas y un hombre español sin detenciones hasta ahora, han ingresado en prisión.