La Ertzaintza, la policía del País Vasco, detuvo a un hombre que regentaba una tienda de golosinas en San Sebastián por agredir sexualmente a catorce menores de edad de entre 10 y 17 años. El individuo, de 22 años y nacionalidad española, entró en prisión por estos hechos, pero la policía no ha cerrado todavía la investigación porque cree que podría haber más casos que todavía no han salido a la luz. Por este motivo, la Ertzaintza pide la colaboración de la ciudadanía para llegar al fondo de este asunto tan macabro.

La detención se realizó el día 30 de junio, cuando la Ertzaintza descubrió que una menor había sido víctima de dos agresiones sexuales pocos días antes. Estos hechos tan asquerosos habían tenido lugar dentro de una tienda de golosinas en el barrio de Amara de la capital guipuzcoana. Los investigadores lograron identificar al autor de las agresiones, lo detuvieron y pasó a disposición judicial. Una vez allí, se decidió que entrara en prisión de forma provisional, donde todavía se encuentra, pero el caso no terminó aquí. La policía continuó indagando y fueron saliendo nuevos indicios y denuncias sobre casos similares. Por este motivo, el día 8 de julio, la Sección Central de Investigación Criminal de la Ertzaintza (SECIC), competente en la investigación de delitos contra la libertad sexual en serie, asumió la investigación.

Como mínimo hay catorce afectados

Desde ese momento, se continuaron estudiando y analizando las pruebas y los indicios que se tenían, así como las nuevas denuncias recibidas, las declaraciones de testigos y la información aportada gracias a la colaboración ciudadana. Con todo esto se ha logrado identificar más agresiones sexuales hasta llegar a las catorce, algunas de las cuales datan del año 2020. En algunos de los casos, el investigado era menor de edad, por lo que se han trasladado estas diligencias a la Fiscalía de Menores.

Ante esta situación, la Ertzaintza pide que todas aquellas personas que hayan sufrido hechos similares por parte de este individuo se pongan en contacto con la policía vasca a través de los canales habituales: el teléfono 112 o presencialmente en cualquier comisaría.